100 años de la CONMEBOL (Nota 7)

25 de diciembre de 2016

Esta histórica fotografía que descubrí en El Día del 15 de agosto de 1960, publicada en una nota de Luis Schiapappietra al conmemorarse 50 años del histórico triunfo de Uruguay ante Argentina por primera vez en Montevideo, tiene un enorme valor. Fue captada por "El Pebete". Sin duda después del gran triunfo oriental por 3:1 y dentro de los vestuarios de la cancha de Belvedere a pedido de Héctor R. Gómez. ¿Por qué esta afirmación? Primero, porque quien el presidente de la LUF y el que elegía los jugadores, aparece en la imagen. Segundo, porque están posando  fuera del orden que se utilizaba entonces. Y tercero porque varios jugadores aparecen con el rostro típico de haber realizado un gran esfuerzo. Arriba, desde la izquierda, Héctor R. Gómez, Piendibene, Bertone, Pena, Saporiti, Sanz y Pacheco. Abajo, sentados en el mismo orden, Módena, Dacal, José Benincasa, Carlos Scarone (uno de los que tiene el rostro y el pelo turbados) y Zibecchi.

Esta histórica fotografía que descubrí en El Día del 15 de agosto de 1960, publicada en una nota de Luis Schiapappietra al conmemorarse 50 años del histórico triunfo de Uruguay ante Argentina por primera vez en Montevideo, tiene un enorme valor. Fue captada por “El Pebete”. Sin duda después del gran triunfo oriental por 3:1 y dentro de los vestuarios de la cancha de Belvedere a pedido de Héctor R. Gómez. ¿Por qué esta afirmación? Primero, porque quien el presidente de la LUF y el que elegía los jugadores, aparece en la imagen. Segundo, porque están posando fuera del orden que se utilizaba entonces. Y tercero porque varios jugadores aparecen con el rostro típico de haber realizado un gran esfuerzo. Arriba, desde la izquierda, Héctor R. Gómez, Piendibene, Bertone, Pena, Saporiti, Sanz y Pacheco. Abajo, sentados en el mismo orden, Módena, Dacal, José Benincasa, Carlos Scarone (uno de los que tiene el rostro y el pelo turbados) y Zibecchi.

Por Atilio Garrido / Investigador. Autor de “100 años de la CONMEBOL / Un continente de fútbol”, libro oficial de la Confederación Sudamericana con la historia de su centenario.

La imagen que ilustró la nota precedente nº.6 “colgada” en la víspera, y la presente, las rescaté de una nota aparecida en el suplemento deportivo en hueco grabado del matutino El Día, que aparecía los lunes. Se publicó, justamente, el lunes 15 de agosto de 1960, cuando se cumplía el cincuentenario de la primera victoria de Uruguay sobre Argentina en Montevideo, en el marco de la VI Copa Lipton. En la nota anterior de esta serie, hice referencia a los pormenores de ese partido, a la importancia que tuvo de cara al futuro en cuanto a la afirmación del pensamiento de Héctor R. Gómez y su acción en la presidencia de la LUF.

El artículo escrito por Luis Schiappapietra –uno de los grandes periodistas deportivos de todos los tiempos, fue quién le colocó el apodo de “El Negro Jefe” a Obdulio Varela-, señala que las fotografías que se publicaban por primera vez, pertenecían a “El Pebete”, obtenidas para ser difundidas “por gentileza del señor Rodolfo Fernández”.

Hoy, exactamente a 106 años de aquel partido –más de un siglo-, mirando la fotografía de “El Pebete” que reproducimos en esta crónica nº.7 de la serie, el paso del tiempo y el estudio detallado que he realizado de la biografía de Héctor R. Gómez, permite aquilatar lo que significó para el entonces treintañero presidente de la LUF, el triunfo 3:1 ante Argentina, el 15 de agosto de 1910, conquistando la VI Copa Lipton.

El éxito constituyó la primera victoria de Uruguay ante los albicelestes en Montevideo. Para comprender el valor de la conquista hay que tener en cuenta que en 1910 no resultaba tarea fácil eternizar un episodio. Época de muy precarias máquinas, de complicado manejo y de un solo negativo por cada click que exigía rigurosas preparaciones, aparecen los once jugadores que vistieron por primera vez de celeste (¿?)(1), posando sin ningún orden junto al seleccionador (director técnico hoy) vestido de sport y gorra. La fotografía fue captada en los vestuarios y todo indica que especialmente convocado por el presidente, el profesional ante quienes posaron los futbolistas, ingresó al recinto al final del partido, cuando la sensacional victoria y la conquista de la VI Copa Lipton era una tangible y hermosa realidad. El chasirete armó aquellas pesadas máquinas fotográficas sobre un trípode, metió su cabeza en el trapo negro que salía de la misma para mirar la imagen que iba a captar. Apretó el obturador y quedaron eternizados los gladiadores heroicos y el seleccionador.

De pie, desde la izquierda, Héctor R. Gómez, José Piendibene (CURCC), Juan Carlos Bertone, capitán, (Wanderers), Juan Pena, a quién algunas notas colocan como capitán (Nacional), Cayetano Saporiti (Wanderers), Oscar Sanz (River Plate) y Jorge Pacheco (Nacional). Abajo, Vicente Módena (River Plate), Pablo Dacal (River Plate), José Benincasa (River Plate), Carlos Scarone (CURCC) y Pedro Zibecchi (CURCC). Dejo constancia que en la nota de El Día al mencionar los clubes a los que pertenecían los jugadores, el colega Schiappapietra en lugar de CURCC escribió Peñarol. Ocurre que hace 46 años no existían dudas sobre esa realidad hoy en tela de juicio, según los albos, como en aquel entonces se llamaban los actuales tricolores.

Retormando el hilo de la historia que nos llevará a la fundación de la Confederación Sudamericana de Fútbol, es necesario señalar que después de la gran victoria uruguaya, la resolución de ruptura de relaciones adoptada por la Argentine Football Association (AFA), cuya presidencia ejercía Hugo Wilson, no fue del agrado de Héctor R. Gómez y sus compañeros.

En primer lugar, porque encontrándose el propio Gómez, junto con sus compañeros de la LUF en el muelle, entendieron que los hechos no ocurrieron de la forma narrada por el cronista de La Razón montevideana. Esta contrariedad aumentó semanas después, cuando el presidente de Belgrano AC de Buenos Aires, Sr. Ruggeroni, reveló los motivos de su voto contrario a la decisión de la AFA. “Cuando la comisión de la Liga Uruguaya y numeroso público, nos acompañó al muelle y según parece, el motivo del incidente, fue el haber arrojado algunos pasajeros y particulares del vapor ‘Tritón’, algunas monedas uruguayas al público que presenciaba la partida, el que contestó en la misma forma y con gritos insultantes. Debo hacer presente, que los mueras é insultos, eran entre particulares, salvo el señor Castañeto, que es secretario de la Liga Uruguaya, sin herir en lo más mínimo la susceptibilidad de nuestros jugadores (…) mientras aplaudían calurosamente a los mismos, en protesta significativa a los insultos, los sportmans uruguayos tan distinguidos como el doctor Gómez, Bertone y Pena (N. de R. Estos dos últimos, el capitán y el jugador más veterano de Uruguay). Voté en contra de la resolución, mocionando para que se enviara una nota, indicando la poca caballeresca actuación del secretario señor Castañeto. La decisión adoptada se basó en el argumento de que el doctor Gómez debió de haber arengado á los uruguayos revoltosos desde el vapor”.(2)

En estas ocasiones es cuando se pone en evidencia la inteligencia de los abanderados que conducen la columna. La LUF respondió a la AFA con una conceptuosa nota explicitando los motivos por los cuales no compartía, ni aceptaba la resolución que se le comunicó por la misma vía. El CURCC de la Villa Peñarol y Estudiantes, que habían empatado 2:2 la final por la Copa Competencia en Buenos Aires, no pudieron jugar por el título en el proyectado segundo partido. La final de la Copa Cusenier en Montevideo tampoco se llevó a cabo. El clásico rioplatense por la V Copa Newton que debía organizar la AFA en Buenos Aires, se suspendió.

Hasta que, de pronto, Héctor Gómez convocó a una reunión extraordinaria de la Liga el jueves 10 de noviembre de 1910, “para tomar en cuenta la invitación del Club Gimnasia y Esgrima para realizar el match anual por la Copa de Honor que donó el gobierno argentino. Se resolvió aceptar dicha invitación (…) designándose la Sub Comisión de selección con el Sr. Gómez, De Vechi y Mieres. El partido tendrá lugar el próximo domingo 13 en el field de Gimnasia en Palermo”.(3)

¿Qué ocurrió? ¿Cómo se sucedieron los hechos? Es necesario señalar que, a raíz de la actividad y el pensamiento político de su padre, el Cnel. José Luis Gómez, la familia donde nació su hijo en Dolores, fue educada resaltando un especial cariño hacia el pueblo argentino y una fuerte devoción por la figura de Bernardino Rivadavia (1780 – 1845), protagonista de la Revolución de Mayo en Buenos Aires y primer presidente de Argentina al ser designado en 1826 jefe de Estado al formarse las Provincias Unidas del Río de la Plata. Cabe señalar que de este afecto de su progenitor por esta figura de la historia, deriva el segundo nombre de su primer hijo varón: Rivadavia.

A partir de 1907, cuando Héctor Rivadavia Gómez asumió la presidencia de la LUF, apoyado en las vinculaciones de su padre con la sociedad argentina de la época, aumentó a nivel deportivo el conocimiento con los dirigentes del fútbol argentino. Como también ocurría en Montevideo, Santiago de Chile, Valparaíso, San Pablo, Río de Janeiro y –ahora también- Asunción, altas figuras de la política, integrantes de las familias patricias y  otros adinerados, desarrollaban actividades en los clubes de fútbol. Gómez intensificó su amistad con Emilio Hansen, presidente de la AFA en 1907 y 1908. A través de éste influyendo hombre de la sociedad argentina, Gómez se relacionó con una figura que en esos momentos comenzaba a adquirir gran prestigio en el fútbol del vecino país al asumir la presidencia de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA), cargo que desempeñará durante 40 años: el Dr. Ricardo Aldao (1863 – 1958). En ancas de su predicamento, junto con Hansen que ocupaba altas posiciones en el gobierno, lograron que a partir de 1908, por resolución del Ministerio de Instrucción Pública, se disputara ante Uruguay el Gran Premio de Honor argentino, encomendando su organización a GEBA, estableciéndose que el partido debía llevarse a cabo, siempre, en su campo de juego de Palermo.

Hombre de diálogo y perceptivo de la realidad, Gómez advirtió en diversas conversaciones previas, que en el fútbol argentino se estaba gestando un enfrentamiento por el poder, donde chocaba una nueva realidad que llegaba desde Europa, instalándose en el Cono Sur americano, producto de la masificación del fútbol al convertirse en el espectáculo predilecto del pueblo. La puja entre el mantenimiento del amateurismo y la llegada del profesionalismo. Poco le costó al joven Gómez, con sus argumentos, convencer al Dr. Aldao –diecisiete años mayor- de las ventajas que representaban para sus aspiraciones inmediatas, cumplir con una resolución del gobierno argentino que cometió a GEBA y no a la AFA, la organización del Gran Premio de Honor.

“Pocas veces una iniciativa, ha sido coronada con más éxito, que la tomada por el Club de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires al organizar el gran partido internacional (…). El rompimiento de relaciones con el Consejo Argentino, había traído como consecuencia una paralización completa de matches oficiales y amistosos con los teams bonaerenses. El asunto era delicado, y solo la iniciativa del referido club porteño, y más aún las gestiones del Ministro de la Argentina en Montevideo y muy especialmente las del Doctor Aldao y señor Héctor Gómez, han podido conseguir un éxito brillantísimo como el obtenido en el partido que ayer se efectuó en Buenos Aires y que ha sido uno de los mejores que hemos visto desde hace mucho tiempo”.(4)

En medio de una gran polémica en Buenos Aires por la realización del partido a pesar de las relaciones rotas, que como era lógico, afectó la integración del equipo argentino por la reacción de la AFA, el encuentro se disputó el domingo 13 de noviembre de 1910, culminando empatado en un gol. El reglamento determinaba otro enfrentamiento, que se llevó a cabo el 27 del mismo mes. Uruguay ganó 6:2 por goleada. “Un triunfo soberbio, un triunfo de esos que perdura por mucho tiempo, fue el obtenido ayer por nuestro equipo en Buenos Aires. (…) Lo mismo que hace quince días, el recibimiento dispensado á la representación oriental fue soberbio”.(5) Al primer enfrentamiento asistió el ministro de Instrucción Pública de Argentina, señor Garro, y al segundo el vicepresidente de la República, Victorino de la Plaza, quién años después llegará a primer mandatario del vecino país.

En ambos cotejo, si se toma la integración de Argentina cuando logró el título de campeón sudamericano en 1910, actuaron sólo cuatro jugadores de aquellos: Juan D. Brown de Alumni, Grant de Belgrano –club que había votado en contra de la ruptura de relaciones-, y Manuel González y Viale, ambos de Newells Old Boys. En Uruguay, el seleccionador Gómez -quien asistió junto a Carlos Sturzenegger, Juan de Vecchi y Rafael Mieres-, mantuvo seis futbolístas de la escuadra victoriosa en la VI Copa Lipton, potenciando el nivel con la inclusión de escocés John Harley permitida por el reglamento de este premio, a diferencia de lo que ocurría cuando se disputada la Copa Lipton..

Con esta gran goleada las ilusiones del presidente de la Liga se transformaron en realidad. El combinado uruguayo comandado por Héctor R. Gómez, cerraba el año 1910 por primera vez con saldo triunfal en el clásico rioplatense. Dos triunfos en Buenos Aires ante Alumni (3:1) y la selección argentina (6:2), un empate y la dolorosa caída (1:4) en el denominado popularmente torneo sudamericano, el que oficialmente formó parte de los Juegos Olímpicos del Centenario. Y en Montevideo la histórica primera victoria en casa (3:1) conquistando la VI Copa Lipton, también de manera inicial venciendo al rival.

 

  • La interrogación va por mi cuenta. Ocurre que estoy investigando la verdad histórica de esta afirmación que hoy nadie pone en duda. Veremos que ocurre cuando finalice los estudios que he comenzado.
  • “La Copa Lipton. El conflicto entre las ligas. Reportaje interesante”. La Tribuna Popular. 30/08/1910.
  • “Sesión extraordinaria de la Liga”. La Tribuna Popular. 11/11/1910.
  • “El gran partido de ayer Argentinos – Uruguayos. Puesta 1 a 1. La figura del doctor Aldao. De nuestro enviado especial”. La Tribuna Popular. 14/11/1910.
  • “Brillante triunfo del team uruguayo 6 goals á 2. De nuestro enviado especial”. La Tribuna Popular. 28/11/1910.

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