DOS HISTORIAS TE DEBEN NOMBRAR SIEMPRE; RUDY

2 de marzo de 2018
Autor: Ariel Longo
Categoría: Columnistas

Es de los héroes anónimos del fútbol,  igual a sus pares, que dirigen juveniles de nuestro país.

No está en las marquesinas todos los días, sin embargo en los equipos que dirigió;  dejó su huella (Defensor Sporting- River  Plate-Nacional).

Como jugador fue participe activo del “quiebre” histórico de Defensor (en aquel tiempo sin Sporting) de 1976. Dentro de los nombres de aquel equipo, que terminó con la hegemonía de Peñarol-Nacional ó Nacional-Peñarol, quedó el suyo grabado para siempre;  luego de 44 años con  dominio de los grandes en nuestra tierra;  aparecieron “los tuertos” guiados por el inolvidable Profesor José Ricardo de León, como campeón uruguayo por primera vez, donde “un equipo chico” termina con el reinado de los grandes.

Rudy Rodríguez, entrenador de Nacional, grito de Campeón de la Copa Libertadores Sub 20 en el Estadio Centenario.

Y ahí la historia de nuestro apasionado y querido futbol debe nombrar a los protagonistas de aquella historia exitosa de Defensor y que marcó para siempre el crecimiento de otros equipos disputando el trono de mejor a los los grandes del Uruguay; y ahí aparece el nombre de Rudy Vicente Rodríguez.

Este acontecimiento lo “mete” y obliga a quien comente este comienzo de otra historia en el futbol oriental, a nombrarlo como uno de los héroes.

Y no es para cualquiera estar en esta historia gloriosa del un fútbol que luce en su camiseta 4 estrellas mundiales.

Los eslabones de la cadena de un futbolista van llevando a muchos jugadores a continuar en ese deporte tomando el camino de conductor; de entrenador; y para ahí se encaminó Rudy.

Hizo grandes trabajos en los equipos que estuvo; formó grandes futbolistas; que es el principal objetivo en formativas; contribuyó con ellos a darles un camino, con los clubes a darles patrimonio, y logró medallas de campeón. Un palmarés individual difícil de lograr; y quedando por ser vocacional y docente siempre con los jóvenes. Otro merito indudable.

Ahora con el club Nacional de Fútbol se mete por segunda vez, en lo personal y le da a los tricolores el “dulce privilegio” ganado en muy buena ley  la Libertadores de América sub 20, siendo el primer equipo y  él primer entrenador uruguayo en lograrlo.

Otra vez se mete en otra historia de fútbol.

Es un justo premio a la silenciosa carrera y más que exitosa de entrenador.

En la rica historia de nuestro fútbol, hay pasajes inolvidables y Rudy Rodríguez deberá ser nombrado en dos de ellas.

Es un acontecimiento personal que lo llenará de orgullo por lo logrado; a todo su entorno familiar; a los clubes que defendió en esas epopeyas y a su natal Florida.

Felicitaciones Rudy por contribuir como conductor, en esta instancia a lograr tamaña hazaña y por ser uno de los que hicieron aquella vuelta olímpica “al revés”; quebrando una historia.

Estar para siempre no solo que no es fácil; sino que es justicia por  tus éxitos.