El cuadro está triste, le duelen las ausencias …

13 de abril de 2015
Autor: Jorge Crosa
Categoría: Columnistas

La vida le pegó la peor patada de todas. Y nadie es responsable, no echan a nadie, sólo el deportista queda fuera de juego.

Para siempre.

Cuando te golpean así, como para que no juegues nunca más, te da mucha bronca, te enojás con el mundo porque podía “tirar” un cachito más, total, el dueño de la globa era él …

Lo fue de joven y de veterano, después de cientos de partidos, también.

Este singular jugador fue bien de acá, del barrio mismo, con sus dotes, con sus genialidades, con sus brillantes partidos.

Lo que se dice un “crá”.

De los de antes, de los que jugaron con la de trapo, con la media de la abuela o de mamá, bien rellenita con papel y engrudo, para que secara bien y dale que va en el campito, en algunos lados llamados potreros.

El mundo lo distinguió por sus aptitudes, elegante, con clase, con distinción, metiéndose en el torrente sanguíneo de una época brava, en la que había que meter pata, mi amigo …

Por los ’70 y pico se armó el “tole tole”, cayeron los equipos constituídos junto con el orden y la libertad del creador, del ingenioso, del talentoso.

No hubo tiempo ni lugar para el talento.

El silencio ganó a la tribuna. Pocos se animaron a reclamar el clarísimo “off side” de la situación, un fuera de juego que lo vivimos, lo sufrimos, lo lloramos …

Este jugador, notable, no arrancó “pa’las ocho horas”.

Le puso talento y armonía a su protesta. Sin hablar con el juez, se dio vuelta y habló con el equipo: – Nos quieren cocinar, todos sabemos lo que pasó, pero hay que seguir jugando …

Y mirando al técnico le dijo: – Cambio maestro … sacame que voy a ser más útil afuera que adentro …

No habló con la prensa, no había interlocutor válido en aquellos años …

Pero el tiempo, que todo lo puede, lo convirtió, por sus brillante capacidad en extraordinaria figura mundial.

Premios, campeonatos, títulos, todos merecidos, todos bien ganados, muy bien ganados.

¡Qué jugador y no lo ponían!, frase costumbrista que peina canosas cabelleras o brillantes  peladas …

Pasaron los años y mis desengaños yo vengo a contarte, mi vieja pared …

Sí, Madreselva … épico tango, sí, aquella voz de Libertad Lamarque …

Y hoy, el “centrofobal”, aquel de los goles magníficos, se fue, nos dijo adiós …

El fútbol, Eduardo, a Sol y Sombra, Galeano, te va a extrañar …

Igual, te digo, como todo lo que jugaste está grabado … siempre te imitaremos …

Porque lo que hiciste fue genial …

Inolvidable Eduardo, con ese fuego sagrado de la creación, esa Memoria del Fuego, Galeano …


SEMIFINAL - FINAL

1 - 2
Estadio Centenario
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