Home   »   Selección

“El vuelo del terror”




A las 3.30 horas de la madrugada de hoy de Guayaquil, las 5.30 de Uruguay, el ómnibus saca a los jugadores de la pista del aeropuerto, después que descendieron del avión donde estuvieron sin dormir y en pésimas condiciones, casi cuatro horas.


13 noviembre, 2015
Selección

A las 3.30 horas de la madrugada de hoy de Guayaquil, las 5.30 de Uruguay, el ómnibus saca a los jugadores de la pista del aeropuerto, después que descendieron del avión donde estuvieron sin dormir y en pésimas condiciones, casi cuatro horas.

FOTOGRAFÍA EXCLUSIVA: A las 3.30 horas de la madrugada de hoy de Guayaquil, las 5.30 de Uruguay, el ómnibus saca a los jugadores de la pista del aeropuerto, después que descendieron del avión donde estuvieron sin dormir y en pésimas condiciones, casi cuatro horas.

Por Atilio Garrido / Fotografías: Fernando González

En la extensa nota donde reflejé las peripecias que ocurrieron en el viaje de ida desde Guayaquil a Quito, para disputar el partido perdido ante Ecuador, finalicé la misma con esta interrogante: “Fin de la cronología. ¿Qué ocurrió realmente? ¿Se producirá algún informe oficial que aclare el episodio que ponga fin a las muchas conjeturas que comenzaron a circular, inclusive en esos secretos a voces que surgen frente a situaciones como éstas?”

Si lo ocurrido en la mañana de ayer, jueves, resultó grave, lo que sucedió con el vuelo de retorno que debía culminar en Montevideo a las 9.30 horas de hoy, viernes, fue definido perfectamente por el vicepresidente de la AUF, Rafael Fernández en cuatro palabras: “el vuelo del terror”.

La cronología de los hechos que narramos con las horas de acuerdo al reloj de Ecuador –hay que agregar dos horas más para disponer del huso horario de Uruguay- fue la siguiente

-23.30 horas: Estaba previsto y anunciado a las autoridades aduaneras de Ecuador, que el chárter de la delegación de Uruguay partía desde Quito a esa hora con destino a Iquique donde realizaría una escala para cargar combustible y proseguir hacia Montevideo donde arribaría a las 9.30 horas de hoy, viernes.

0.35 horas: El vuelo comenzó con el suave movimiento del avión rumbo a la pista para carretear y levantar vuelo, cuando se iniciaba el fatídico “viernes 13”. Las demoras de siempre retrasaron la partida, agregándose la falta de previsión para el abordaje del avión. Cuando fuimos a embarcar, luego de hacer migración y esperar en la puerta A9 el momento de dirigirnos a la aeronave, la puerta para ir a tomar el ómnibus que nos llevaría a ella, estaba cerrada con llave. Se abrió. Salimos para el bus y… no se encontraba el conductor que había terminado su turno.

1.50 horas: Las azafatas comenzaron a servir la cena. Compartía la fila derecha de los asientos No. 22 –el mío era el D, pasillo- con Federico Pochintesta, compañero de Tenfield S.A. De pronto, con la experiencia de tantos años sobre un avión y la ventaja de tener dos yernos pilotos, le comento: “Federico, el avión está perdiendo altura. Algo está pasando”. Le pregunto a la azafata si ya estábamos llegando a Iquique, cosa extraña porque habíamos viajado una hora y monedas, cuando ese tramo lo recorrimos en tres horas a la venida. Me responde la azafata chilena: “es que estarán apurados, así duermes rápido”. Le creí. A veces, cuando los aviones tienen el viento de color, acortando el trayecto.

2.10 horas: El avión cada vez perdía más altura. Lejos de pensar en que estábamos cerca de Iquique en Chile, advertí que algo raro ocurría. En ese momento por los altoparlantes aparece la voz del capitán: “Debo informarles que estamos retornando a Ecuador para descender en Guayaquil. Ha surgido un problema para sobrevolar Perú. No hemos sido autorizados a hacerlo por la Dirección aeroportuaria de ese país porque afirman que no hemos recabado los permisos para ello. Yo tengo aquí los permisos en mi poder. Bajamos en Guayaquil y allí procuraré solucionar este inconveniente que no es atribuible a nuestra responsabilidad, y retomaremos el vuelo. Lamento comunicarles este inconveniente”.

La reacción de todos los pasajeros fue de profunda desazón. La gran mayoría, luego de la cena, se encontraban durmiendo profundamente. Algunos de los que nos rodeaban –Hebert Revetria por ejemplo- habían ingerido “dormicun”, con lo cual el sueño que conciliaban era total y profundo.

Otros caso del Ec. Ignacio Alonso, con su teléfono celular en la mano comentaba que “yo iba mirando el roaming y estábamos en Perú; lo volví a mirar un tiempo después y apareció el de Ecuador. Me parecía extraño”.

Las autoridades de la AUF, encabezadas por el presidente, Esc. Wilmar Valdéz, se mantuvieron en sus asientos, pensando que sería un problema de rutina que atrasaría el vuelo una hora, a lo sumo.

2.20 horas: El avión carreteó por la pista del aeropuerto José Joaquim Olmedo hasta quedar detenido en un lugar alejado de la terminal aérea. Las azafatas abrieron la puerta, los funcionarios de infraestructura aeroportuaria colocaron la escalerilla y bajó el capitán rumbo a la terminal. Los dirigentes de la AUF permanecieron en sus asientos.

Transcurridos unos quince minutos sin ningún tipo de noticia, el dirigente Ec. Alonso que ocupaba junto con los demás los asientos de la cola, se dirigió hacia el sector delantero intentando descender para ir al lugar a donde fue el capitán. Retornó informando que “las azafatas no lo dejaron descender”.

El presidente de la AUF, Esc Wilmar Valdéz, abandona su asiento y comienza a interiorizarse del problema que ocurría. A partir de entonces fue piloteando el tema hasta tomar la decisión de que los jugadores bajaran del avión y fueran a descansar al hotel.

FOTOGRAFÍA EXCLUSIVA: El presidente de la AUF, Esc Wilmar Valdéz, abandona su asiento y comienza a interiorizarse del problema que ocurría. A partir de entonces fue piloteando el tema hasta tomar la decisión de que los jugadores bajaran del avión y fueran a descansar al hotel.

2.30 horas: El presidente de la AUF, ESc. Wilmar Valdez abandonó su asiento y tomó cartas en el asunto. Se dirigió a la parte delantera del avión, en momentos en que retornaba a la nave el capitán. Se observó que dialogó brevemente con el Esc. Valdez, se introdujo en la cabina de los pilotos y cerró la puerta.

A través de las azafatas, en conversaciones personales, off the record, se supo que “el permiso que el avión tenía para sobrevolar el espacio aéreo peruano indicaba que lo haría durante el día 12 de noviembre y que al ingresar a ese país esa jornada ya había transcurrido, por lo que la autorización había caducado”. En conversaciones con los dirigentes se informó que el capitán estaba procurando conseguir la nueva autorización, para lo cual era imprescindible que el funcionario ecuatoriano, encargado de firmar la misma, tenía que dirigirse al aeropuerto de Guayaquil.

2.45 horas: Varios jugadores y dirigentes, debido al intenso calor que existía dentro del fuselaje, se levantaron de sus asientos y fueron hasta la escalerilla del avión. Los futbolistas Martín Silva, Martín Campaña, Alvaro González y Giorgian De Arrascaeta se sentaron en los escalones y comenzaron a contar anécdotas, mientras el mate de Martín Silva pasaba de mano en mano.

Escaleras arriba, en el descanso de la misma, el Esc. Valdez se veía nervioso, junto a la tranquilidad del Roberto Pastoriza, la serenidad del Dr. Eduardo Belza y la presencia del Ec. Alonso con el termo debajo del brazo. En una breve conversación del presidente de la AUF, Esc. Valdéz, le solicitó al Gerente Deportivo de la AUF, Dr. Belza, que se conectara con el Hotel Sheraton donde estuvo alojada la delegación para tomar las precauciones del caso, al observar que no llegaba la solución.

En tanto, para solucionar el calor asfixiante del fuselaje, llegó un rodado con un motor que conectado al avión permitió que comenzaran a funcionar los aires acondiconados.

2.50 horas: La azafata del sector delantero del avión, se dirigió a quienes estábamos en el descanso de la escalera solicitando que “vuelvan a su sitio porque vamos a cargar combustible”. Era una señal positiva en medio de tanto desconcierto. Minutos más tarde, el presidente de El Tanque, Freddy Varela, encaró a la azafata y le preguntó: ¿Dígame, empezaron a cargo el combustible, porque no veo ninguna manga conectada al avión”. La respuesta dejó en evidencia que se trataba de otro argumento para intentar calmar la situación que se tensaba: “No, aún no, pero ya van a venir…”

3.00: La impresionante humanidad de Sebastián Coates abandonó su asiento, conversó con Edinson Cavani que estaba de pie. Hizo un gesto de contrariedad y generó un dialogo con dirigentes que iban y venían aguardando definiciones.

Sebastián Coates abandonó su asiento, conversó con Cavani y los jugadores comenzaron a intervenir en el tema cuando la tensión aumentaba.

FOTOGRAFIA EXCLUSIVA: Sebastián Coates abandonó su asiento, conversó con Cavani y los jugadores comenzaron a intervenir en el tema cuando la tensión aumentaba.

FOTOGRAFÍA EXCLUSIVA:

3.20: La información se desparramó como reguero de pólvora: “La delegación de la AUF se va al Hotel Sheraton. Allí no hay lugar para ningún pasajero más. Están tratando de reubicarlos en otro hotel”.

A partir de allí, este enviado de tenfield.com, que en todo momento estuvo yendo y viniendo dentro del fuselaje y en la escalera conversando con los dirigentes para estar al tanto de lo que ocurría –“colgando” en la web en conexión desde el propio avión la noticia de lo que ocurría con el retorno de Uruguay- realizó las averiguaciones de las demás informaciones. ¿Cuándo se retornaba y a qué hora se llegaba a Montevideo?

Fue así que supimos que el funcionario ecuatoriano del aeropuerto, que tenía que firmar el papel de autorización para sobrevolar suelo peruano el día 13, llegaba al aeropuerto a las 6 de la mañana, y no accedió a adelantar su ingreso al trabajo. Que en consecuencia, en diálogo con el Prof. José Herrera, se entendió adecuado que los jugadores fueran a dormir al Hotel para recuperase del trajín del partido, fijándose la partida para las 13.00 horas de hoy sábado, desde Guayaquil, estimándose el arribo a Montevideo a las 23.00 horas.

3.30 horas: Los jugadores, dirigentes y técnicos de Uruguay descendieron del avión, tomaron el ómnibus que los llevó a la terminal aérea y… tuvieron que hacer una larga cola para cumplir con los trámites de migración. Finalmente, arribaron a las 4.30 al Hotel Sheraton. De esta forma culminó “el viaje del terror” que se reiniciará hoy a las 13.00 horas.

¿La compañía Chilejet emitirá algún comunicado oficial al respecto que aclare –si es que se puede- la situación, ante tantos rumores y versiones que circulan desde la mañana de ayer a raíz del vuelo que salió de Guayaquil y retornó porque una puerta estaba mal cerrada? El arribo se adelantó para las 23:00 del viernes y en este momento entrenan en el Complejo Uruguay Celeste.

Martín Cáceres, Edinson Cavani y Emiliano Velázquez, a las 3.45 de la madrugada de hoy, dentro del ómnibus en la pista del aeropuerto de Guayaquil, rumbo a migración para volver a entrar a Ecuador.

FOTOGRAFÍA EXCLUSIVA: Martín Cáceres, Edinson Cavani y Emiliano Velázquez, a las 3.45 de la madrugada de hoy, dentro del ómnibus en la pista del aeropuerto de Guayaquil, rumbo a migración para volver a entrar a Ecuador.


Etiquetas: Nota3