Federico Elduayen se radicó en Chile…

9 de febrero de 2019

Federico Elduayen, se afincó hace trece años en Chile… A los 41 años cumple la función de entrenador de arqueros en el club Audax Italiano que milita en el círculo de privilegio del fútbol trasandino. El ex golero mundialista en Corea-Japón 2002, se hizo presente en el Club Unión Coya, sitio de entrenamiento de la selección uruguaya para saludar a integrantes del cuerpo técnico y futbolistas. está selección representa a pleno la idiosincrasia del fútbol uruguayo”, afirmó con su acento fraybentino.

Federico Elduayen, hoy a los 41 años, siempre con el arco a sus espaldas.

-Hoy reside en Rancagua, junto a su señora esposa y su  pequeño hijo de tres años, Mateo Ladislao (el segundo nombre en homenaje al inolvidable “Mazurka”, Ladislao Mazurkiewicz).  Sus otros dos hijos, cursan estudios secundarios, el mayor en el sur chileno.  “Me vine por seis meses a Chile y todavía no me pudieron echar. Me afinqué en Rancagua, una ciudad a la que estoy completamente adaptado. La decisión de residir en Chile fue familiar, mis hijos aquí cuentan con mayores opciones de estudio”.  

-Sigue vinculado al fútbol y cuenta que…

-“Me instalé aquí en el año 2010, cuando llegué para atajar en el club O’Higgins. Hoy voy y vengo todos los días a Santiago. Recorro cien kilómetros en automóvil para llegar hasta el Complejo deportivo de Audax Italiano que se encuentra en la zona de la Cordillera. Hace unos diez meses estoy en el club, integrando el cuerpo técnico que comanda Juan José Ribera. Soy el entrenador de arqueros y me siento muy a gusto preparando a los chicos en esta posición que bien puedo decir es mi vida. Nos va muy bien en el aspecto futbolístico y con nosotros tenemos a Manuel Fernández, un zaguero típico uruguayo. “Toto” es figura del equipo”.

“Soy el entrenador de arqueros de Audax Italiano”.

-¿Qué se extraña del “paisito” más allá de la Cordillera?

-“Sobre todo la tranquilidad, aquí se vive a un ritmo vertiginoso. Se extraña a flor de piel a la familia, el asado, el compartir un buen amargo con los amigos. Estuvo cinco años sin volver a Uruguay. Fui en diciembre pasado y estuve con mi madre, hermana, tíos y primos en jornadas de recuerdo que se tornaron inolvidables. Los efectos se mantienen inalterables y la tierra de uno siempre tira. A la vuelta me traje la valija del auto repleta de yerba, aquí se hace difícil encontrarla y el mate por la mañana y también por la tarde no lo cambio por nada”.

-El Sudamericano de Chile y la presencia de la Celeste…

-“Por razones laborales no pude concurrir al estadio, reuniones de trabajo y entrenamientos en el club me lo impidieron. Seguí los partidos por la televisión y realmente me conmovió el esfuerzo y la entrega de los gurises uruguayos en cada una de las presentaciones. Dejaron todo en la cancha. Por esa razón, me vine directo al sitio de entrenamiento para saludar en persona a futbolistas y entrenadores”.

Federico Elduayen en el Estadio El Teniente de Rancagua, con la imponente cordillera de fondo.

-¿Qué aspectos destaca de la selección uruguaya Sub 20?   

-“Esta selección representa a pleno la idiosincrasia del fútbol uruguayo. Hoy me siento tranquilo viendo jugar a Uruguay en cualquier cancha del mundo. Hemos recuperado la identidad, sea la selección que sea y en la categoría que sea. Son un calco del fútbol que nos representa históricamente a los uruguayos”.

-¿Se puede pensar aún en el título de campeón?

-“No depende de nosotros, pero el equipo está bien armado, se nota que hay talento y sumo compromiso con la camiseta. Estimo que estamos en condiciones de vencer a Colombia y obtener la clasificación al mundial. Y por ahí quien dice, también nos quedamos con el título de campeones”.

Federico Elduayen, un uruguayo de pura cepa en Chile. Se radicó hace trece años en suelo trasandino, pero aún mantiene intacto el acento fraybentino y los hábitos que nos identifican en el mundo entero.

Federico Elduayen en el arco de Peñarol donde atajó desde 1999 al 2005.