Ganó el resultado; como siempre

11 de diciembre de 2017
Autor: Ariel Longo
Categoría: Columnistas

Peñarol campeón del Campeonato uruguayo.

Leonardo Ramos entra en la galería de entrenadores que es campeón con un equipo que no es Peñarol o Nacional, como Danubio, y también lo hace con un grande.

“Los jugadores dieron la vida”, afirmó Leonardo Ramos.

Se define como resultadista. Pero obtuvo triunfo por los dos caminos, que lo llevaron a los 3 puntos.

Los aurinegros en este Torneo Clausura jugaron y ganaron de diferentes maneras. Brilló y triunfó, o solo triunfó, pero ganó.

Hasta el más ateo, por más recalcitrante que sea, en el momento álgido, de su lucha por tener vida, muchas veces, exterioriza una frase universal… ¡hay, mi dios!

Por más que se quiera “jugar lindo”, el triunfo, el resultado, es lo que sacude.

El profesor José Ricardo de León, era un acérrimo defensor de la frase: “Ganar no es lo más importante; es lo único”.

Hace unos años en el extraordinario programa emitido por TV Ciudad; Los bueyes perdidos, conducido por Gerardo Bleier, este acorrala al inolvidable Profe con una pregunta… ¿No le gusta el futbol bello? Y el genial entrenador le responde……”¡Me gusta!…cuando vamos ganando 4 a 0!”. Reafirmando lo del resultado.

El conductor de los carboneros, no negó nunca su meta……el resultado……y por consecuencia….el título. El  “jugar lindo” no garantiza el ganar. El ganar garantiza 3 puntos, y hay diferentes maneras de ganar. Y no por eso hay que desechar esas diferentes maneras. Lo que si no es aceptable que el que tiene la teoría de lo bonito, no se rebele por jugar mal y ganar. En cambio el que busca el resultado, tiene los dos caminos de alegría.

“Penales son penales…”, dijo Eduardo Acevedo.

Pero en esta instancia iremos a las felicitaciones hacia el entrenador porque  es campeón uruguayo con dos equipos diferentes en Uruguay.

Ese merito lo acompañara toda su vida……..y la historia.

El perdedor, Eduardo Acevedo, tiene el merito de haber sido muy parejo en el año y es otro logro, que no alcanza ni en lo personal, ni a su club como consuelo pero si para valorarlo, tanto a él cómo al equipo.

Dos entrenadores que siguen apuntando a ser los que conduzcan a las nuevas generaciones de estrategas, porque meritos les sobran.

Leonardo Ramos es campeón uruguayo otra vez, luego de las tormentas que siempre nos acompañan en los trayectos de un campeonato o de una carrera.

Demostró conducta y equilibrio profesional; destreza estratégica que lo llevó al éxito.

Felicitaciones.

 


TORNEO APERTURA 2018