Vos también le diste

21 de diciembre de 2017
Autor: Ariel Longo
Categoría: Columnistas

Siempre tratamos de ilustrar a las nuevas generaciones, de los verdaderos protagonistas del fútbol; los futbolistas. Y sobre todo los que lo han sido, sin tanto “cartel”, o de entrenadores (que en definitiva son jugadores más viejos) que pusieron su granito de arena en cuanto a llevar la bandera de Uruguay en el país que sea.

Estando  conversando con mi madre en el cumple de ella número 97 el 31 de diciembre (como el Tango “Justo el 31” (1930) de Enrique Santos Discépolo que inmortalizó la orquesta de Juan D´Arienzo con el canto de Mario Bustos), suena un mensaje en el teléfono móvil que tanto trabajo tiene por esto días con los saludos navideños o de feliz año, y era del querido coloniense; ex futbolista y entrenador; Carlos Ravel muy conocido en el ambiente del fútbol tanto uruguayo como venezolano como “el gordo Ravel”.

Carlos Maria Ravel.

Al leerlo él le agradecía al fútbol y a la vez reflejaba un montón de situaciones que vivió por estar dentro del fútbol, buenas y malas, alegres o tristes, de sacrificios, de recompensas o no. Pero todas agradeciéndole al fútbol.

Sin embargo fue  protagonista tanto de futbolista como de entrenador, con una trayectoria digna de alguien que también le dio al fútbol.

Sus comienzos en Peñarol (juveniles en 1967), pasando a Racing en el 71, donde se consolidó como futbolista, Central de aquella época, Wanderers, pasando al fútbol de México con el Zacatepec, Racing nuevamente, Emelec de Ecuador, Estudiantes de Mérida de Venezuela, en su primera incursión en el país que lo acogería como propio, New York Apollo de E.E.U.U y  California Lazers; donde culmina su carrera de futbolista y comienza la de entrenador; nada más  ni nada menos que con un icono de nuestro fútbol; con José “Pepe” Sacia y en un país lejano; con el Aris de Salónica de Grecia.

Luego de ese pasaje, comienza a trabajar con niños y juveniles en diferentes colegios de Venezuela; formando jugadores acompañados de títulos para el colegio Santo Tomas de Aquino, y en diferentes Colegios San Agustín del Marques, donde su nombre empieza a sonar como entrenador en aquel país, y toma la responsabilidad de la conducción de Llaneros de Guanaré (1986).

Vuelve a  los Colegios y funda su propia Escuela, formando valores, hasta que definitivamente incursiona en fútbol profesional luego de lo de Llaneros, y los hace en el Deportivo Anzoategui logrando el ascenso y ahí si sigue su carrera con el Caracas, Deportivo Galicia logrando más de un ascenso, Carabobo, Deportivo Lara, vuelta al Anzoategui (club que con el paso de los años lo homenajearía por su calidad de entrenador, aprovechando un partido entre ese equipo y Peñarol por Copa Libertadores en Venezuela en 2014), Trujillanos, Deportivo Galicia nuevamente, Estrella Roja, Real Espport y Atlético  Venezuela donde cierra su pasaje por Venezuela y retorna a Uruguay pasando a residir en su Colonia natal.

¿Te parece que no le diste al fútbol?

¿Cuántos uruguayos que no son noticia le dan al fútbol?

Por eso ambos se quieren; el al fútbol y el fútbol a él.

Porque en la íntima este deporte sabe que el entregó momentos, situaciones, en fin, “la redonda”  conoce de lo que un futbolista o un entrenador también le da de diferentes formas. Con su carrera de futbolistas para que los seguidores de un club disfruten o sufran por sus queridos colores. De entrenador para que con su conducción  equipos lleguen al podio mayor o sientan la desazón de una derrota deportiva, pero como protagonista también.

Y en diferentes países llevando la bandera de Uruguay.

¿Te parece que no le diste al fútbol?

Por miles se pueden contar las anécdotas que lo tienen a él como protagonista y esas quedaran en el mejor de los recuerdos;  al igual  que quedó su juego en una cancha o su conducción  llevando a ser campeones equipos

Podrán decir que Ravel no está en las marquesinas, como la infinita mayoría de los del “talud”, pero puede, el, descansar tranquilo porque  le dio al fútbol, y no saco de él.

Y el fútbol de agradecido le devolvió.

Al igual que muchos anónimos, hoy, que en un pasado fueron “tapa”, y también entregaron años de “pizarrón verde”.

Vos también le diste querido “Gordo” junto con muchos del “talud” del fútbol.

No todos tocan la gloria del reconocimiento, pero jugaste y dirigiste, distes alegrías y hubo tristezas, pero fuiste protagonista.

Desde aquí en el recuerdo al igual de muchos de la “Patria peregrina”.

Y el fútbol también te agradece, al igual que a los que no están dentro del marketing.

El  fútbol son los jugadores, después viene todo lo demás.


TORNEO CLAUSURA 2017