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Guzmán Pereira, el Capitán de Wanderers que, pie en tierra, piensa en levantar la Copa


Fue el mejor de la etapa. "Guzmán Pereira marcó la cancha"


12 mayo, 2014
Fútbol Uruguayo Primera

Fue el mejor de la etapa. «Guzmán Pereira marcó la cancha«, tituló Pablo Montaño en Tenfield.com y agregó: «impuso el quite y el pase en la generación de las jugadas. Clave en los noventa. Un volante de enorme gravitación en el equipo. Imponente despliegue…«. Guzmán Pereira es el Capitán de Wanderers, tiene 22 años y es del Cerrito. Hizo desde la escuela hasta Cuarto de liceo en el Regina, en General Flores e Industria, al lado del club Industria. Baby fútbol en el Juventud Unida de Brazo Oriental. Después fue a probarse a Danubio en Preséptima, quedó desafectado y fue a Wanderers, donde se puso la única camiseta de club de mayores que vistió y jugó siempre, desde Séptima hasta Primera División.

Fue el mejor de la etapa. "Guzmán Pereira marcó la cancha"

Fue el mejor de la etapa. «Guzmán Pereira marcó la cancha»

CAPITÁN RECURRE A CONTRALMIRANTE

-¿Cómo llegaste a Capitán?

-Por el reconocimiento de mis compañeros, de Maxi Rodríguez, en especial, que se fue y me dejó el brazalete y de mis compañeros que me lo aceptaron y además del Chapa (Sergio Blanco), que cuando llegó yo le entregué el brazalete, porque era el indicado por todo lo es él en Wanderers y me dijo que no, que el capitán era yo. Fue cortito lo que me dijo. Fue en el partido con Nacional, que perdemos tres a cero en el Parque. «Vos sos mi Capitán ahora -me dijo-, así que quedateló y usalo y cuidálo«. Después de eso no se lo dí nunca más. Gracias a ellos puedo ser el Capitán en Primera División. Lo había sido en todas las divisiones juveniles, es la suerte que tuve y vamos a ver si cumplimos el sueño de levantar una Copa ahora en Primera, con el brazalete. Fijate que lo han usado grandes jugadores, lo ha usado el Seba Eguren. La gente me lo hace ver a cada rato. Al primero que me nombran es a Obdulio y es una responsabilidad muy grande. De todos modos, aunque en sí, soy el Capitán, el Chapa me ayuda mucho en el vestuario, me ayuda mucho en charlas, porque yo todavía estoy aprendiendo y trato de escucharlo a él e implementar todo lo que él me hable día a día. Con él la vamos llevando ahí como se puede.

-¿Qué técnicos te influyeron en formativas?

-En el Juventud Unida tuve de técnico al Salteño, siempre el mismo. En Juveniles de Wanderers tuve a Edgardo Rodríguez que era el ayudante de Carreño en Primera División, a Angel Varela y a Mario Carballo, en la Sub-20 a Verzeri y a Taramasco.

-¿Cuál fue tu experiencia en la Sub-20?

"La paciencia de todos, la paciencia de Alfredo".

«La paciencia de todos, la paciencia de Alfredo».

-Había tenido la suerte de quedar en la primera convocatoria, pero en un viaje a España con la Cuarta División de Wanderers me fracturé la tibia. Al año se venía todo el tema de la selección, el Sudamericano. Fui desafectado de la Selección en todo el proceso de recuperación, que me tuvo cuatro meses y medio sin jugar, pero Daniel (Carreño) igual me sube a Primera. Hago la pretemporada con la Primera de Wanderers, todo bien y me vuelven a llamar para la Selección. La pretemporada con el cuerpo técnico de la Sub-20 me puso en forma. Fui al Sudamericano (en Perú), jugué la mayoría de los partidos y ahí rompí meniscos. La de meniscos fue complicada porque me agarró con poco tiempo para recuperar. Siempre es complicada una lesión. No llegué con los tiempos y me perdí el Mundial.

No sé cómo decírtelo… todos sueñan con ponerse la celeste y más en un Sudamericano. En sí no lo podía creer, me tomó de sorpresa, no pensaba formar parte de eso porque venía de la fractura, no estaba del todo en forma. Me siento un poco en deuda, porque siento que mi juego no pude brindarlo al nivel que yo quería.  Quedé con esa espina ahí.

-¿Cuándo debutaste en Primera?

-El 25 de agosto del 2010, contra Nacional en el Estadio. Uno a uno salimos. Dirigía Daniel. Justo se da que entro de rebote porque no era yo el cambio, iba a entra otro, pero justo se lesionó un compañero y Daniel me llama. Estuve muy nervioso. Hasta el día de hoy hablamos con los gurises o con el Caña, ahí en el Viera, del dolor que sentía en las piernas después del partido. Era impresionante, como que hubiese jugado todo el partido entero, pero salió bien, por suerte.

LA PACIENCIA DE TODOS, LA PACIENCIA DE ALFREDO…

-¿El secreto de esta campaña bohemia?

"Wanderers es todo"

«Wanderers es todo»

-No hay secreto. Es trabajo que viene de hace mucho tiempo, desde que asume Alfredo (Arias) e implantó una idea en el equipo. Los primeros tiempos costaron, porque no nos iba bien o queríamos salir jugando y perdíamos pelotas, o ciertas cosas que la gente se ponía nerviosa, empezaban las críticas por querer salir jugando y perder partidos. Con la paciencia de todos, la paciencia de Alfredo en insistir en eso, en nunca cambiar el juego por más que nos criticaban, salimos adelante. Después de un tiempo de trabajo continuo, se están viendo los frutos y cada vez tenemos más confianza para implementar el juego ése, de salir jugando, de tratar de tener la pelota siempre por el piso, cansando al rival con ella. Cuando perdemos la pelota, presionar para la pérdida de ellos.

 

-¿Cómo es tu familia?

-Vivo con mi madre, mi ahijado y mi hermana, que es mayor que yo. Mis padres son separados desde hace ya diecisiete años y ahí la vamos llevando.

-¿Wanderers?

Wanderers es todo. No soy hincha, no soy hincha de ningún equipo, soy del equipo que defiendo. Hoy me toca Wanderers, pero Wanderers siempre va a ser especial, porque fue el que me dio todo y me hizo vivir las cosas lindas que viví, la Selección, los viajes, cosas que uno nunca imaginó que le iban a pasar.

-¿Un espejo?

-Mi espejo siempre fue el Ruso Pérez y después miré mucho a Aguiar cuando llegó a Semifinal de Libertadores. El nivel de él en ese Campeonato fue asombroso y empecé a admirarlo.

Perspectivas…

-Me acuesto y me levanto pensando en ser Campeón. Mi sueño es levantar la Copa para marcar historia. Ese es mi primer sueño y después, a largo plazo, pegar el salto como jugador, poder jugar en el exterior, si Dios quiere y marcar la diferencia económica, más que nada por mi familia, para poder comprarle una casa a mi madre. Me gustaría irme y poder darle un techo a mi vieja. Son esos mis sueños en realidad.

Guzmán Pereira, el Capitán de Wanderers que, con pie en tierra.

Guzmán Pereira, el Capitán de Wanderers, con pie en tierra.