“Speranza” y gran ilusión
Camilo Speranza, el entrenador elegido por la gerencia deportiva de Liverpool de cara a la temporada 2026. “Queremos adaptarnos lo más rápido posible al fútbol uruguayo”, dijo el técnico negriazul.
Camilo Speranza, el nuevo entrenador de Liverpool de cara a la temporada 2026, entre el desafío de dirigir en el fútbol uruguayo y la ilusión y expectativa que genera su metodología de trabajo.
Cuánto se piensa y cuánto se dice que Paulo Pezzolano fue el principal impulsor de promulgar a Liverpool una línea futbolística que se ha mantenido con los años. De hecho, pocos podrían discutir que el nuevo y flamante entrenador del Inter de Porto Alegre, quien supo dirigir al negriazul en las temporadas 2018 y 2019, fue parte esencial en la institución de Belvedere para dar el puntapié inicial a una metodología de trabajo y una forma de jugar que ha perdurado con éxito con el correr de los años y bajo los diferentes entrenadores que pasaron tras su salida.
No obstante, bajo la conducción técnica del mismo Pezzolano, Liverpool ganó el torneo Intermedio en 2019 siendo el primer título oficial de la institución, dejando así impregnado su legado para el resto de los directores técnicos que llegaron después. Así sucedió con Román Cuello, Marcelo Méndez, Jorge Bava, Emiliano Alfaro y Joaquín Papa. Todos ellos, con un perfil muy similar a la hora de imponer su idea, ganaron algún título entre los diez trofeos que consiguió la institución negriazul en los últimos seis años. El club, se acostumbró a los éxitos y el hincha no solo se familiarizó con los logros sino que además comenzó a exigir.
A partir de aquella primera impulsión de Pezzolano, Liverpool buscó mantener una misma filosofía deportiva y estratégica a la hora de buscar y elegir a sus nuevos entrenadores. Qué éstos, se alineen con un procedimiento institucional que quedó patentado y, que sin dudas, pasó a ser un requisito excluyente a la hora de la elección a su próximo director técnico.
Por todos estos motivos mencionados, a pocos sorprendió la noticia, cuando la gerencia deportiva del club confirmó el nombre de Camilo Speranza como nuevo entrenador de Liverpool de cara a la temporada 2026. La salida de Joaquín Papa, quien tiene todo acordado para dirigir a Independiente del Valle de Ecuador, obligó a la parte directiva a salir en busca de un director técnico que cumpla con los nuevos requerimientos de la institución negriazul. Si había un director técnico con las condiciones adecuadas y el calce perfecto para alinearse con la metodología de trabajo de Liverpool, ése, era Camilo Speranza, de 43 años. ¿Por qué no sorprendió su elección?
El simple hecho de haber sido el asistente técnico del propio Paulo Pezzolano en los dos últimos años en el fútbol europeo, en Valladolid de España y en Watford de Inglaterra, lo hizo casi indiscutido. Sus condiciones como entrenador y su metodología de entrenar se acoplaban por todos lados. Con este antecedente tan sólido, no haría falta decir mucho más. Sin embargo, su currículum sí dice mucho más. Bastante más. De hecho, vivió y trabajó en el fútbol durante muchos años en Europa. Ello, sin dudas, lo hace un entrenador diferente y novedoso. Su elección genera una expectativa extra.
Pero hay más de Speranza en su experiencia internacional. Mucho más. Antes de trabajar con Pezzolano, fue asistente del ecuatoriano Pool Gavilánez en Guayaquil City, con un paso por las juveniles de Independiente del Valle. También trabajó en Independiente Junior de Ecuador. Además, fue jefe de Metodología en Auckland City de Nueva Zelanda. Asimismo, en el año que decidió irse a vivir a España, en 2005, inició su carrera como técnico asistente en las juveniles del CD Masnou español. En ese mismo club, fue entrenador de arqueros, entrenador principal y luego se marchó al Sant Cugat del mismo país, en el que primero entrenó a las formativas y luego al primer equipo. El nuevo técnico de Liverpool, también se destaca por su rol como divulgador del entrenamiento y del juego del fútbol, a través de podcasts y de un blog en el que pública distintos artículos.
“Hacía muchos años que estaba atrás de la posibilidad de ser entrenador principal. Todo mi trabajo previo eran “medios” para algún día ser entrenador principal. Son los aprendizajes que uno tiene que dar y tener. Vas creando los contactos, las oportunidades. Había tenido propuestas de equipos menores en el fútbol europeo, pero cuando me llegó la propuesta de Liverpool, me gustó el proyecto en todo sentido. Una de las cosas más atractivas que tiene Liverpool cómo club es que va manteniendo una misma línea de trabajo en los últimos años. Su recorrido en lo institucional. Su plantel. Ello, te allana el camino sin siquiera pensar en la metodología de juego”, expresó Speranza sobre cuando se le presentó la oportunidad de dirigir en Liverpool.
El nuevo entrenador nergaizul explicó los motivos a la hora de decidirse por Liverpool: “Liverpool es una institución que ya tiene el camino marcado. En Liverpool no tengo que convencer a nadie en que haya desayuno y almuerzo. En Liverpool la gente está acostumbrada a hacer las cosas de la misma forma en la que yo estoy acostumbrado yo. Eso es impagable”. Y agregó: “Una vez que aparece la posibilidad de Liverpool, comencé a trabajar en los datos de sus futbolistas y en los rivales. Seguí mucho a Liverpool en este tiempo con Joaquín Papa, pero no vi a todos los equipos. Tengo gente que trabaja en el proceso de datos y les pedí que me hagan un reporte sobre todos los equipos. Los que más presionan en campo contrario, los que recuperan en bloque medio, en bloque bajo, los que atacan de forma más posicional. Como para tener una visión rápida, sin entrar en detalles. Queremos adaptarnos lo más rápido posible al fútbol uruguayo”, explicó Speranza.
El director técnico habló de su estilo de juego y su idea futbolística: “Cuando yo elijo la forma de jugar, a mi lo único que me interesa es ganar. Odio más perder de lo que me gusta ganar. Sufro mucho cuando pierdo. No me gusta. Me da rabia. Pero decir que vamos a ser protagonistas en todas las canchas es una tremenda venta de humo. Hay que ser sensatos. Me gusta que mi equipo sea protagonista y tenga la pelota, pero, si en cierto momento tenemos que defender en nuestra área con once jugadores, Liverpool va a defender en nuestra área con once jugadores. Tenemos que estar preparados para todo. Tenemos que estar preparados para tener la pelota y vibrar con eso, pero también para defender con todos nuestros hombres y vibrar de la misma manera. Esto es fútbol y es cambiante. Depende de muchas cosas”.
Speranza, profundizó en el juego: “Disfrutamos viendo el fútbol con la pelota en nuestro poder. Pero a la hora de elegir nuestra forma de juego, elegimos la que creemos que más nos va a ayudar a ganar”. Y contextualizó: “Nosotros tenemos que aspirar a ganar. Todos partimos desde esa premisa. Todos entendemos que el proyecto de Liverpool del 2026 pasa por aspirar a ganar. Pero ello no puede quedar ahí. Esa exigencia nos tiene que llevar a nosotros a estar dispuestos a hacer un montón de cosas, que son necesarias para convertirnos en un equipo ganador. Y mucho de ello pasa por la incomodidad. Por vivir en esa incomodidad. Porque cuando uno quiere superarse a sí mismo y superar a los demás, quiere decir que constantemente tiene que estar rompiendo barreras”.
Speranza, se refirió a su impronta futbolística que tiene pensado imponer en Liverpool sin descuidar los cimientos que ya están allanados en el club. “Tenemos que conseguir dar continuidad al proceso que ya está en marcha en el club. Continuar lo que ya está allanado. Y si podemos mejorar lo que ya está allanado, muchísimo mejor. Todos los días deberían ser el día número uno en los entrenamientos. Todos los días tenemos que venir a trabajar con la misma ilusión y el mismo ánimo. Tenemos que venir a sufrir. Tenemos que estar incómodos en la incomodidad. El objetivo debe ser transformarse. Si conseguimos esa mentalidad, de construir el respeto de los rivales hacia nosotros, vamos a tener muchas chances de ganar”.
Asimismo, el técnico explicó su faceta a la hora de dar su mensaje: “Yo como entrenador tengo que ser práctico y tengo que ser eficiente. El tiempo que tengo con los jugadores es solo una parte de todo un día de entrenamiento de ellos, que abarca bastante más que solo la parte futbolística”.
Por último, Speranza habló sobre su trabajo a realizar a corto plazo y lo que ya prepara de cara a lo que viene: “Nosotros acá en Uruguay tenemos una pretemporada bastante corta. Queremos hacer todo el proceso de preparación, pero la fecha en rojo es el 7 de febrero (partido por fase previa ante Independiente Medellín por Copa Libertadores). Ahí es donde tenemos que llegaron afinados. En el medio, van a haber muchos objetivos que tenemos que resolver, pero la mira está puesta en esa fecha. Arrancamos el 2 de enero en cancha, y después hay amistosos. Todos los partidos importan, incluso los de pretemporada, porque refuerzan la narrativa interna, la confianza y la credibilidad del mensaje”, concluyó Speranza, quien prepara y augura un desafío colmado de ilusión y expectativa para Liverpool y sus hinchas.
Sus asistentes serán Hernán “Tofi” Figueredo, un histórico en la institución, y el brasileño Pedro Mendonça, con pasaje por Fluminense. Alex Farto, con pasado en Peñarol, Danubio y Miramar Misiones, será el preparador físico.
Liverpool, “Speranza” y gran ilusión.
