Los cinco partidos bisagra
Con la temporada finalizada y con Nacional como campeón uruguayo, repasamos los partidos que fueron determinantes para el desenlace que tuvo el campeonato.
Emanuel Gularte, en el abrazo de gol con Leo Fernández, festejando el segundo aurinegro en el clásico del Torneo Clausura.
La temporada 2025 ya terminó y Nacional, luego de dos años fuera de las definiciones, gritó nuevamente campeón. La Tabla Anual le dio un lugar privilegiado directo en las finales y, tras vencer a Peñarol al cabo de dos finales de alta tensión, levantó la copa del torneo que llevó el nombre de Juan Manuel Izquierdo en su casa, el Gran Parque Central.
Para llegar a eso, Nacional atravesó un camino que tuvo de todo: una racha invicta histórica, pasajes de varios entrenadores, la quita de tres puntos y momentos de tensión y nerviosismo, así como de rebeldía y jerarquía. Para ganar la Tabla Anual, el conjunto tricolor tuvo que transpirar y sufrir hasta la última gota de sudor en la última fecha del Torneo Clausura, en el Estadio Franzini, donde consiguió un empate -y un punto- decisivo ante Defensor Sporting.
Así como ese encuentro, el campeonato tuvo otros que no solo influyeron a favor -o en contra- de Nacional, sino también del otro finalista, Peñarol, cuyo año también fue de grandes altibajos, y de Liverpool, quien se metió en la definición gracias a su excelente Torneo Apertura.
Sin considerar las finales ni la semifinal entre negriazules y carboneros -partidos decisivos por sí mismos-, a continuación repasamos los cinco encuentros que fueron más determinantes en el desenlace del campeonato por su repercusión en las tablas.
- RACING 0:1 NACIONAL – SEXTA FECHA DEL TORNEO APERTURA (19 de marzo)
El campeonato apenas se encontraba en su amanecer, pero ya pintaba el panorama de lo que depararía el futuro. Luego de ganar los dos primeros clásicos del año -el primero por la Serie Río de La Plata y el segundo por la Supercopa- y de empatar el tercero en el Gran Parque Central por la segunda fecha del Torneo Apertura, Nacional firmó un buen inicio de campeonato que, a pesar de algún resultado adverso, supo reflejar en la tabla.
El partido se jugó en el Parque Viera, el gol lo convirtió Diego Herazo en la primera parte y el técnico era Martín Lasarte. Nacional no jugó bien -motivo que derivó en la salida de Lasarte, más adelante-, pero ganó. Fue efectivo, algo que, por ejemplo, Peñarol no fue en el primer semestre y lo terminó pagando caro.
¿Por qué el resultado de este partido fue importante? Porque los tres puntos que sumó Nacional en esta fecha, Peñarol los perdió ante Plaza Colonia, y gracias al estrepitoso comienzo de temporada del conjunto aurinegro, logró sacarle una ventaja de cinco puntos en la tabla del Apertura, que luego se transformó en la Anual. Dicha diferencia, abultada para tan solo seis fechas disputadas, ya dejó a Peñarol prácticamente fuera de la primera pelea del año. Y si bien Liverpool miraba a todos desde lo más alto de las posiciones, y se terminó consagrando campeón del torneo corto, Nacional había conseguido una importante ventaja que terminó siendo clave para el resto del año.
- LIVERPOOL 3:2 PEÑAROL – QUINTA FECHA DEL TORNEO INTERMEDIO (19 de junio)
En la misma línea del análisis anterior, esta derrota de Peñarol también representó una oportunidad de oro para Nacional, que la aprovechó con una contundente victoria ante Juventud por 4:1 y le aumentó tres puntos pesados de ventaja en la Tabla Anual.
El duelo entre negriazules y carboneros se jugó en Belvedere y comenzó con ventaja aurinegra, por medio de Maximiliano Silvera. Sin embargo, en el complemento, con una defensa de Peñarol desaparecida, una ráfaga de goles de Liverpool, convertidos por Hugo Quintana, Abel Hernández -verdugo del conjunto mirasol en la temporada- y Nicolás Vallejo, revirtió el resultado a su favor. David Terans descontó y, sobre el final, se anuló el tercer gol de Peñarol a instancias del VAR, lo que causó una gran polémica.
Tanto Peñarol como Liverpool tuvieron tropezones en el Torneo Intermedio, mientras que Nacional logró terminar con puntaje perfecto. Para el final del torneo -que Peñarol se quedó por primera vez tras vencer a Nacional por penales en la final-, el Tricolor, ya dirigido por Pablo Peirano, lideraba la Anual con 52 unidades, mientras que Peñarol lo escoltaba con 43. Una diferencia que los hinchas albos saboreaban con tranquilidad.
- PEÑAROL 3:0 NACIONAL – SEGUNDA FECHA DEL TORNEO CLAUSURA (9 de agosto)
Luego de imponerse en la final del Intermedio, Peñarol recibió en el Campeón del Siglo a Nacional en un momento de muchísima actividad, por la serie de octavos de final de Copa Libertadores, ante Racing de Avellaneda, que se avecinaba. Los tricolores, además, habían sufrido la quita de tres puntos por los incidentes ocurridos en la final clásica.
Por lo tanto, el contexto fue de mucha presión para ambos lados, marcando claramente la categoría del partido como bisagra y como uno que valía mucho más que tres puntos. Una victoria de Nacional hubiera sentenciado prácticamente la Tabla Anual. El empate también le servía más a los tricolores. Pero el que sonrió fue Peñarol, con una aplastante superioridad marcada en la cancha y en el resultado. El equipo de Diego Aguirre goleó 3:0, con goles de Maximiliano Silvera, Emanuel Gularte y Matías Arezo, y le propinó un auténtico golpe en el mentón a Nacional, que a partir de este encuentro comenzó a vivir una debacle deportiva.
A partir de dicho resultado, la continuidad de Pablo Peirano comenzó a cuestionarse cada semana, mientras que Peñarol tomó impulso y se motivó de la mejor manera, colocándose como líder del Torneo Clausura y poniéndose a tiro de Nacional en la Tabla Anual. Por primera vez en la temporada, en Peñarol comenzó a resonar el “se puede”.
Con la goleada clásica, Peñarol pasó de estar nueve puntos por debajo de Nacional en la Tabla Anual, al finalizar el Intermedio, a colocarse tan solo a tres unidades de diferencia.
- MIRAMAR MISIONES 2:2 PEÑAROL – UNDÉCIMA FECHA DEL TORNEO CLAUSURA (11 de octubre)
Cuando el Torneo Clausura entró en su recta final, tanto Peñarol como Nacional sufrieron numerosos tropezones insólitos, dejando puntos importantísimos por el camino, que pudieron haber inclinado el tablero definitivamente para un lado o para el otro.
De todas formas, el partido que quizás más duro golpeó fue el empate 2 a 2 entre Miramar Misiones y Peñarol, por la undécima fecha del Clausura.
El partido se jugó en el Estadio Landoni de Durazno y todo se preveía como un partido “accesible” para el equipo de Aguirre, debido a las grandes diferencias de realidades de ambos equipos. Sin embargo, el conjunto cebrita, que para este momento todavía estaba peleando por su permanencia, sorprendió a todos con un gol de Denis Olivera en los primeros minutos del partido, y otro de Sebastián Da Silva previo al descanso. En el complemento, Peñarol asedió al rival y logró rescatar un empate que, de todas formas, tuvo sabor a derrota.
La oportunidad que dejó pasar expuso al equipo mirasol a perder la punta del Clausura. Sin embargo, el empate sin goles entre Danubio y Nacional, al día siguiente, le volvió a dar vida, pero también hizo crecer aún más la desilusión aurinegra. Las tablas, tras el paso de esta fecha, quedaron de la siguiente manera: en el Clausura, Peñarol lideraba con 26 puntos y Nacional lo seguía con 24; en la Anual, el Tricolor era quien comandaba con 73 y Peñarol, con 69, lo escoltaba.
Con el diario del lunes, una victoria carbonera en este encuentro hubiera cosechado una importante ventaja en la punta del Torneo Clausura, al mismo tiempo que le hubiera ejercido una tremenda presión a los albos en la Anual. Pero la oportunidad fue desaprovechada, y no fue la única vez, al igual que Nacional también dejó pasar sus chances.
- DEFENSOR SPORTING 1:1 NACIONAL – DECIMOQUINTA FECHA DEL TORNEO CLAUSURA (9 de noviembre)
Poco hay que explicar para aclarar por qué este partido fue determinante para el desenlace final del campeonato, y en especial para Nacional. Luego de los incontables tropezones ya mencionados, y luego de que Peñarol lograra abrochar el Torneo Clausura en la penúltima fecha -nada menos que ante el conjunto violeta-, solo restaba definir la Tabla Anual, la cual se encontraba en un mano a mano entre carboneros y tricolores, con Nacional en la punta y con una diferencia de tres unidades.
Peñarol hizo sus deberes y venció a Montevideo City Torque por 2 a 0 sin sufrir mayores sobresaltos. Pero en el Estadio Franzini, la historia transcurrió de una forma muy diferente.
Nacional, con Jadson Viera aún fresco en el cargo de entrenador tras la salida de Pablo Peirano, y quien venía de cosechar dos empates sin goles consecutivos, necesitaba sumar al menos un punto para asegurarse la Tabla Anual; si perdía, tendría que jugar un desempate clásico. El partido comenzó con intensidad y convicción tricolor, pero rápidamente, afectado por el nerviosismo, perdió el control y Defensor creció, se adueñó del protagonismo y, justo antes del descanso, se puso en ventaja con un verdadero golazo de José “Pepe” Álvarez.
La tensión era palpable tanto en la tribuna como en la cancha: a Nacional se le estaba complicando el campeonato, el cual parecía escurrírsele de las manos. Con poco fútbol, pero con el equipo volcado totalmente al ataque, empujó como pudo y obligó a retroceder al rival. Pero el gol no llegaba. La defensa violeta se plantó firme y rechazó cada ataque tricolor, hasta que en el minuto 79, Diego Romero se proyectó por la banda, filtró un pase para Nicolás “Diente” López y este, con toda su clase y jerarquía, puso el 1:1 que hizo explotar en festejos a todos los tricolores.
El partido terminó en igualdad, pero Nacional lo festejó como un triunfo en la hora y el contexto lo justificó. De hecho, fue en gran medida la clave para que luego se impusiera en las finales y conquistara el título, ya que ganó semanas de preparación y de alivio tras tanta tensión que, de todas formas, se mantuvo presente durante el ida y vuelta ante Peñarol. Pero luego del gol agónico de Christian Ebere sobre el final del alargue, en el Gran Parque Central, todo se tradujo en la imagen de Nacional levantando la copa.
