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El karma de Leo

Leonardo Fernández desvió un penal ante Colo Colo y volvió a desatar cuestionamientos por parte del hincha. Sin embargo, la detonante de las críticas parecería ser una sumatoria de motivos.




Leonardo Fernández, con la mirada fija en la pelota que sostiene entre sus manos, previo a la ejecución del tiro penal que marró en el amistoso frente a Colo Colo.


25 enero, 2026
Peñarol

¿Qué cualidades debe tener un futbolista como para ser el designado de rematar los penales de su equipo? Por un lado, virtudes meramente futbolísticas: técnica, precisión, habilidad, estrategia para elegir el punto, expresión corporal y mucha práctica. Por otro lado, características emocionales. Como por ejemplo: la concentración, el manejo de la presión a la que se expone, la calma o la confianza en sí mismo. En definitiva, el segundo ítem se resume en un solo concepto: fortaleza mental.

 

Pocos de los que vieron jugar a Leonardo Fernández dudarían de sus virtudes futbolísticas. Justamente, el “10” de Peñarol reúne todas las cualidades mencionadas en su máxima expresión. Por algo, desde que llegó al club hasta la actualidad, ha sido siempre el encargado no solo de rematar los penales de su equipo sino también se ha hecho dueño de todas las pelotas quietas.

 

De hecho, ha impactado a más de uno con su impresionante eficacia bajo esta faceta, a tal punto, que Diego Aguirre llegó a expresar en 2024: “Nunca trabajé con un jugador que le pegue tan bien a la pelota como Leo Fernández”. Sin embargo, pese a contar -casi que a la excelencia- con las mencionadas virtudes futbolísticas, evidentemente, ello no le asegura a Fernández el cien por ciento de efectividad en los penales o tiros libres que ejecute, por el simple hecho que, en el fútbol, todo puede pasar.

 

Son muchas las condicionantes que están en juego a la hora de rematarse un penal. Y más aún, cuando el aspecto psicológico del ejecutante influye en un alto porcentaje a la hora de conseguir el objetivo. Bastante más de lo que se imaginan.

 

UNA VARA DEMASIADO ALTA

 

El penal que desvió Leo Fernández el pasado miércoles 21 de enero ante Colo Colo (que dio en el vertical) por la Serie Río de La Plata en la tanda de definiciones, volvió a desatar cuestionamientos, conjeturas y polémicas de algunos aficionados contra el futbolista.

 

El hincha, volvió a manifestar su disgusto con Fernández. Esta vez, tras un penal errado. Incluso, la acción provocó algunos silbidos y reproches bastante subidos de tono. Pero, ¿Por qué el hincha perdió la paciencia con Leo? ¿Da para tanto? ¿Cuántos penales pateó en su etapa en Peñarol y cuántos de ellos erró? Vayamos al principio y analicemos el contexto de fondo.

 

Peñarol, se acostumbró en 2024 a disponer de un futbolista que asumió su rol deportivo de una forma notoria, siendo estandarte, abanderado, hasta transformarse en el creador de fútbol de su equipo. Pero no solo eso, sino que muchas veces se vistió de “salvador” anotando goles impresionantes, y también agónicos. Leo Fernández, fue la gran figura de Peñarol en 2024. La estrella absoluta.

 

Su equipo ganó innumerables partidos gracias a sus goles, de tiro libre, de larga distancia y también de penales. Justamente, en 2024, Fernández remató 9 penales en la temporada y solo falló dos (ambos contra Nacional en la definición por el Torneo Intermedio). Es decir, de los siete que ejecutó en tiempo reglamentario, convirtió todos. Fue una temporada redonda para el “10” en todo sentido.

 

Fernández, dejó la vara muy alta en 2024, a tal punto, que los hinchas se identificaron de una manera especial con el futbolista.

 

UN CONTRATO QUE LE EXIGE

 

En base a estos antecedentes, Peñarol, al siguiente año, apostó fuerte económicamente en busca de asegurarse su continuidad. El club hizo un esfuerzo al límite por retener a su futbolista estrella, quien había demostrado ser un diferencial en la cancha. La apuesta, ya estaba comprobada.

 

Finalmente, Peñarol dio el golpe sobre la mesa en el mercado de pases, desembolsando la cifra de 7 millones de dólares por el 80% del pase por el futbolista. Una operación histórica para el fútbol uruguayo. No existe antecedente de un esfuerzo económico de esta magnitud de un club local por un jugador de fútbol.

 

Ante semejante apuesta, todo cambia. De forma natural. De hecho, la temporada 2025 para Leo Fernández no fue en color de rosas, sino todo lo contrario. Pese a sus buenos números individuales (goles y asistencias), Fernández no repitió el nivel exuberante del año anterior y tampoco fue el futbolista que supo marcar la diferencia en la cancha.

 

Para colmo, no anotó ningún gol de tiro libre y su estadística en los penales también dio qué hablar. De los 7 que remató en la temporada 2025 anotó 5. Es decir, malogró la misma cantidad con respecto al año anterior, pero, a diferencia del 2024, erró sus primeros dos penales en los 90 minutos reglamentarios.

 

La presión de su contrato millonario, lógicamente, que influyó e influye; en cada partido y en cada jugada. Es difícil esconder su realidad individual entre el entorno y el contexto que mueve a Peñarol. Porque el hincha también juega su papel: presiona, exige resultados y rendimientos inmediatos. Y más aún, cuando se trata de un futbolista que supo demostrar lo que realmente puede dar y por quien el club apostó fuertemente a nivel económico destinando una cifra histórica.

 

Entonces, vayamos al caso. Retomando el primer párrafo de esta misma nota, cuando separamos en dos partes las cualidades que debe tener un futbolista a la hora de ejecutar un penal. ¿Cuáles serían las conclusiones? La respuesta parecería despejarse por sí sola.

 

Porque suena evidente que, desde el año pasado, Leo Fernández juega condicionado desde la parte anímica y emocional. Perdió confianza. Y justamente, la confianza, juega un papel clave en un futbolista estrella como lo es. Se podría decir que la confianza juega un papel casi que determinante.

 

Pues claro, si Leo Fernández, pasó de jugar cómodo, a su antojo, respaldado por su propio rendimiento, a jugar condicionado y con la autoestima que camina sobre un hilo. Porque no es lo mismo competir con cierto margen para el error, a tener que jugar con una presión extra, con el objetivo inmediato ante la exigencia de los hinchas, quienes cuentan con un tiempo estipulado para mantener su paciencia.

 

No obstante, mucho de esto último, o bastante, para ser más exactos, es lo que le pasa a Leo Fernández en su rendimiento. Porque todas estas condicionantes le repercuten no solo en su juego, sino también, a la hora de rematar los tiros libres y penales. Leo, también es consciente de lo que su afición le pide y exige. Entonces, cada partido se vuelve una prueba de fuego.

 

SUS NÚMEROS EN LOS PENALES

 

2024: Remató 9 y convirtió 7 (dos a Liverpool, dos a Rampla Juniors y uno a Cerro, River Plate, Wanderers). Erró los dos contra Nacional en la definición por penales por la final del Torneo Intermedio.

 

2025: Remató 7 y convirtió 5 (a Juventud, MC Torque, Liverpool y Defensor Sporting). Erró dos; contra River Plate por el Campeonato Uruguayo (1:1) y frente a Olimpia por Copa Libertadores (0:0).

 

2026: Remató uno y lo malogró ante Colo Colo en la definición por la Serie Río de La Plata.

 

Total: Leonardo Fernández remató 17 penales en total y anotó 12 desde que viste la camiseta de Peñarol. De los cinco que malogró, dos fueron en tiempo reglamentario y tres en definiciones por tanda de penales.

 

UNA SUMATORIA DE MOTIVOS

 

Pasando raya, el margen de error que ha mostrado Leo Fernández en los penales, a simple vista, parecería no ser la principal detonante de las críticas de los hinchas. Al menos, sus números mediante esta vía no ameritarían los desmesurados reproches que recibió ante Colo Colo por desviar su penal.

 

Sin embargo, todo hace indicar que a Fernández no se lo cuestiona solamente por los penales fallados, que de hecho no son tantos, sino que la cuestión parecería ser más profunda. Viene de antes. Es una sumatoria de cosas, entre la exigencia desmesurada a la que se sometió desde que firmó su nuevo contrato millonario con Peñarol, la frustración por haber perdido el Campeonato Uruguayo 2025 a manos de Nacional y, por si fuera poco, la gota que derramó el vaso fue la reciente imagen de su estado físico, que dio bastante que hablar.

 

Todo este contexto parecería ser argumento válido para el hincha, que toma a Leo Fernández como blanco perfecto para las críticas por una cuestión lógica. ¿Cuál cuestión? Es el mejor jugador de Peñarol, es el mejor pago del plantel y, para la afición, Fernández tiene la obligación de responder. Siempre.

 

Entonces, el dilema del hincha con Leo Fernández parecería ser una sumatoria de motivos. Asimismo, el dilema de Leo Fernández con su falta de efectividad parecería ser una cuestión de confianza. Así de simple. Porque ningún futbolista se olvida de jugar al fútbol, y menos así, de un día para otro.


Finales Campeonato Uruguayo 2025

 

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