Números con historia
Leonardo Fernández, centenario y crack. Peñarol, histórico en el Gran Parque Central.
Matías Arezo y Leonardo Fernández, en el emocionante y apretado abrazo de gol, que por detrás comparte Jesús Trindade. Peñarol, ganó en el Gran Parque Central y el “10” celebró con triunfo clásico su centenario aurinegro.
Leonardo Fernández alcanzó la centena de partidos jugados con la camiseta de Peñarol y lo celebró de la mejor manera: con el triunfo clásico ante Nacional en el Gran Parque Central y siendo el asistidor de Matías Arezo en el gol que marcó la victoria.
Desde su llegada, en 2024, Fernández se ha convertido en la insignia del equipo de Diego Aguirre. Luego de una primera temporada espectacular, donde brilló en todos los aspectos, su rendimiento bajó en 2025, aunque las estadísticas del 10 carbonero —quien comenzó utilizando el número 8— dejan en claro que, incluso sin estar en su mejor versión, sigue siendo un jugador determinante. En 2024 convirtió 22 goles —ocho de ellos de tiro libre— y brindó 17 asistencias en un total de 47 encuentros; en 2025, registró 13 goles y 17 asistencias en 48 partidos.
En el comienzo de su tercera temporada en el club, con algunos altibajos, Fernández parece estar elevando su nivel. En las cuatro fechas ya disputadas del Torneo Apertura, registra un gol y dos asistencias. Pero además, y como se ha visto en los últimos dos partidos, adoptó un rol más ofensivo, similar al que cumplía en su primera temporada.
De esta manera, sus 100 partidos en Peñarol se desmenuzan de la siguiente manera: 66 triunfos, 17 empates y 17 derrotas, con 36 goles convertidos y la misma cantidad de asistencias. Otro dato no menor, y que refleja la consideración que tiene el entrenador mirasol con Fernández como una pieza inamovible de la oncena titular, es la cantidad de minutos que lleva jugados. El 10 acumula 8.500 minutos de fútbol, lo que representa un promedio de 85 por partido. Una cifra más que contundente para subrayar el protagonismo de Leo Fernández en Peñarol.
En 2024, Peñarol conquistó el Campeonato Uruguayo de principio a fin y logró una campaña formidable en la Copa Libertadores, alcanzando la instancia de semifinales. En todo momento, Fernández fue el jugador distinto del equipo, el salto de calidad que podía ganar un partido por sí solo —y lo hizo en varias ocasiones—, a partir de un remate o de una elaboración magistral. Un jugador desequilibrante por demás.
Luego de la histórica suma de dinero que el club desembolsó en enero de 2025 por la ficha del volante ofensivo de 27 años, Fernández ha tenido que cargar con la presión y con las altísimas expectativas que eso conlleva y eso repercutió en su nivel futbolístico. Fue un jugador menos incisivo, pero aún así fue el gran factor de peligro a tener en cuenta por los rivales. Como ya fue detallado, goleó y asistió, pero el principal retroceso se dio en su gravitación dentro del funcionamiento colectivo.
En 2026, Aguirre pretende recuperar su mejor versión y, para ello, busca que Fernández se coloque nuevamente en su zona de mayor influencia, es decir, detrás del delantero, quien en este momento es Arezo y con quien demuestra entenderse a la perfección. Allí es donde el 10 de Peñarol adquiere mayor desequilibrio, siendo el nexo clave para otorgar el pase justo para el gol, abriéndose el espacio para rematar con su exquisita pegada, o bien asociándose con sus compañeros en triangulaciones rápidas y precisas.
En el clásico de anoche, Fernández fue de menos a más. En el primer tiempo, su participación fue escasa. De hecho, el fútbol a nivel general brilló por su ausencia durante los primeros 45 minutos. Pero en el complemento, el partido se abrió y, en una dinámica donde Peñarol buscó defenderse para luego contragolpear, el 10 mirasol fue clave. Se conectó de buena manera con Eric Remedi y con el “Indio” Roberto Fernández —quien hizo su debut— para salir en velocidad y con precisión al ataque. Así, en dos ocasiones, con excelentes pases al espacio, Fernández dejó a Arezo mano a mano con Luis Mejía: el primer duelo lo ganó el arquero panameño, pero en el segundo, Arezo mandó la pelota al fondo de la red. Una asistencia y un gol que terminaron valiendo un triunfo resonante para llenarse de confianza.
De esta manera, Leo Fernández firmó su centena carbonera en una página dorada y aún tiene espacio para seguir escribiendo su historia con Peñarol.
NÚMEROS CON HISTORIA CLÁSICA
Peñarol, dueño de un triunfo clásico histórico, de esos que quedan grabados a fuego en la leyenda de los choques entre los tradicionales adversarios. Por primera vez doblegó a Nacional en el Gran Parque Central, en el siglo XXI por el Campeonato Uruguayo. El 1° de marzo de 2026, pasó a ser fecha inolvidable en el almanaque mirasol. Segunda victoria en casa ajena en la presente centuria. Ya le había ganado en 2021 por la Copa Sudamericana.
Para los historiadores, el último triunfo aurinegro en el Gran Parque Central, por el Campeonato Uruguayo, se había registrado en la denominado época amateur. Triunfo por 1:0, con gol de Pablo Treviño, el 14 de octubre de 1928. Vale recordar que desde 1929 a 2021, lapso de 92 años, no se disputaron encuentros clásicos en el escenario de los albos.
Jesús Trindade, escribió otra página de distinción en su currículo. Es el único futbolista que dijo presente en los las victorias de Peñarol, en el siglo en el Gran Parque Central.
Roberto “Indio” Fernández y Mauricio Lemos, talismanes de buena fortuna. Debutaron oficialmente con la camiseta aurinegra y nada menos que con victoria clásica. También, conquistaron su primer triunfo ante el tradicional adversario: Lucas Ferreira, Gastón Togni, Eric Remedi, Franco Escobar, Diego Laxalt y Facundo Batista.
Diego Aguirre, también celebró su primer éxito clásico en el Gran Parque Central. Ganó por amplio margen el duelo entre los entrenadores. Fue su equipo el que impuso condiciones en el campo y se apropió merecidamente de los tres puntos. Hasta el presente, había dirigido tres partidos en feudo rival, con saldo de un empate y dos derrotas. La “Fiera” se convirtió en el primer entrenador, en la era profesional, en ganar en el Parque Central.
