A prueba de fuego
Wanderers, afrontará un 2026 con la soga al cuello en la tabla del descenso debido a los 31 puntos que sumó en 2025. Está obligado a revertir la historia si quiere mantenerse en la categoría.
Hinchas de Wanderers disfrutan de la nueva tribuna del Parque Viera, inaugurada el 26 de octubre de 2025. Los bohemios, anhelan un gran año de cara a la siguiente temporada que les permita mantenerse en la categoría.
Si fuese por los puntos que sumó en la presente temporada, Wanderers, hubiese descendido. Así de simple. El ‘Bohemio’, apenas logró sumar 31 puntos en 2025, con solo seis triunfos, trece empates y dieciocho derrotas en 37 partidos jugados. Una campaña para el olvido, realmente. Solamente superó por dos puntos a los descendidos River Plate y Miramar Misiones, que finalizaron últimos en la tabla anual.
Incluso, cuatro fueron los entrenadores que dirigieron a Wanderers en la temporada 2025, sin poder revertir la historia. Antonio Pacheco, Juan Manuel Martínez, Alejandro Apud y Daniel Carreño se turnaron durante el transcurso del campeonato para intentar cambiar la pisada, pero ninguno de ellos tuvo la llave como para destrabar una situación deportiva bastante compleja. Tan compleja, que lo condicionó demasiado.
Pero, ¿Qué fue entonces lo que ayudó a Wanderers a mantenerse en la categoría? El ‘colchón’ de puntos que logró en 2024. Ése, fue el único motivo que mantuvo al ‘Bohemio’ en Primera división de cara a la siguiente temporada. En definitiva, Wanderers, se terminó salvando a duras penas del descenso y respiró hondo. Es cierto. Sin embargo, el refrán: “Pan para hoy y hambre para mañana”, encajó perfecto a su realidad.
Su mala campaña en 2025 le trajo serias consecuencias en un futuro cercano en lo que se refiere a la fatídica tabla de los promedios. No obstante, es tan drástica la situación del ‘bohemio’ de cara a la siguiente temporada, que, independientemente de los tres equipos ascendidos, que duplican, su próximo perseguidor entre los equipos que no duplican es Progreso, que sumó 39 puntos en la temporada 2025. Es decir, el “gaucho” terminó con ocho puntos más que el ‘bohemio’. Luego viene Danubio, que sumó 43, y finalizó con doce unidades por encima.
La conclusión es simple. La realidad de Wanderers indica que, lejos de desprenderse de este problema, ahora, deberá afrontar el 2026 con la soga al cuello.
MANOS A LA OBRA
La dirigencia de Wanderers apostó a Mathías “Chiche” Corujo como nuevo entrenador de cara al 2026. A los directivos bohemios, bajo la nueva presidencia de Jorge “Chifle” Barrios, no les tembló el pulso a la hora de confiar en un hombre de la casa en busca del milagro de la salvación.
Corujo, quien se encontraba dirigiendo a Oriental de La Paz, tomó al equipo, sin pudor, en una situación crítica y con números muy preocupantes de cara a futuro. Pero con el mayor ánimo y confianza en poder revertir este momento. Porque justamente, si algo no le faltó a Corujo en sus primeras declaraciones como DT bohemio fue la fe de poder cambiar la historia.
“Estoy muy contento, loco de la vida de tener este paso importante, de volver al club donde todo comenzó. Cuando arranqué mi carrera como entrenador hace tres años, siempre mi deseo fue dirigir a Wanderers”, sostuvo el “Chiche”.
“Será un 2026 de sufrir mucho porque es una realidad que no nos vamos a salvar (descenso) a mitad de año, vamos a estar en octubre, noviembre con la calculadora en mano. Hay que meterle mucho convencimiento, mucho trabajo y creo que lo vamos a sacar. Ya estamos trabajando a full, con toda la esperanza de que vamos a tener un gran año”, manifestó.
“Vamos a arrancar últimos en la tabla del descenso. Vamos a tener que estar preparados para sufrir, pero con el convencimiento de que lo vamos a sacar. Hago cálculos todos los días. Tenemos que tratar de hacer 50 puntos o más. Capaz que con 52 no nos da, pero si hacemos menos de 50 estamos fritos. Tranquilamente se puede llegar a 50 puntos, que son la mitad de los puntos del año. Sé que es difícil porque es un momento complicado, hay que tener buenas y muchas contrataciones, pero si yo no me tengo fe…”, agregó Corujo.
“Lo importante es estar tranquilo y no estar desesperado. Estoy convencido que el 2026 será uno de los años más importantes de los últimos 20 de Wanderers. Pero estoy convencido de que las cosas van a salir”, sentenció.
El propio Corujo es consciente que Wanderers debe renovar su juego y está obligado a modificar varias facetas a nivel futbolístico que le han impedido sacar un mejor provecho en 2025. Asimismo, declaró: “Hay que reforzar en casi todas las posiciones. Hay que traer entre 12 y 15 jugadores”.
UNA HISTORIA QUE EXIGE
Durante la última década, o incluso un poco más, desde el 2008 hasta el 2024, Wanderers se acostumbró a la ilusión, a la expectativa, a la ambición por el éxito. A estar entre los de arriba, no entre los de abajo. A mirar y augurar siempre la posibilidad de clasificar a copas internacionales, no la tabla del descenso.
Sin embargo, la actualidad de Wanderers se muestra bastante distante a aquellos lindos momentos deportivos no tan lejanos que supo vivir el club. Solo basta con repasar que el “bohemio” clasificó a las Copas Libertadores de 2008, 2015, 2017, 2018 y 2021. Asimismo, a las Copas Sudamericana en 2013, 2016, 2019, 2022, 2024 y 2025. Fueron once clasificaciones internaciones en los últimos 15 años. Esto, es un fiel reflejo de la forma victoriosa a la que supo acostumbrarse el hincha ‘bohemio’ en el último tiempo.
Pero, después de varios años de caminar entre buenos augurios, Wanderers se topó con un desafío diferente de cara al 2026. Un desafío desconocido para el club en los últimos años, porque el hincha más joven no estaba acostumbrado a estas andanzas. Es que el bohemio navegó el 2025 en un mar de incertidumbre a nivel futbolístico y ello lo pone entre la espada y la pared.
Y sin miedo a la exageración, podríamos afirmar que solo una gran campaña podría salvar a Wanderers del descenso el año que viene. Pero para ello, deberá ejecutar cuánto antes un giro drástico a nivel futbolístico y de resultados para revertir la situación. Será una prueba de fuego, donde deberá tomar su historia, orgullo, adhesión y apego por encima de cualquier otro factor para ir en busca de su gran anhelo de turno.
Wanderers, no se queda de brazos cruzados y busca alternativas. Tampoco queda a la deriva de lo que pueda pasar, sin antes apostar a un cambio de aire. El ‘bohemio’, trabaja y pone manos a la obra de cara al objetivo primordial: mantener la categoría y su estatus como institución histórica en Primera división.
