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Gonzalo Jara y la agresión a Edinson Cavani. El chileno le introdujo un dedo en el ano, al futbolista uruguayo.
Chile le ganó 1:0 a Uruguay, en el Estadio Nacional de Santiago y avanzó a las semifinales de la Copa América Chile 2015. El juez brasileño Sandro Ricci directo responsable de la eliminación de Uruguay. El campeón se fue con la frente en alto.
Gonzalo Jara y la agresión a Edinson Cavani. El chileno le introdujo un dedo en el ano, el uruguayo reaccionó le “acarició” la cara y fue expulsado por el árbitro brasileño Ricci.
Uruguay fue despojado, para ser más directos, robado por el brasileño Ricci. El árbitro “llevó” de la mano a Chile a las semifinales. Vergonzoso. Expulsó a Edinson Cavani, tras ser agredido por Gonzalo Jara que le metió un dedo en el ano (la fotografía de Fernando González es por demás elocuente) y reaccionó como todo ser humano recriminándole el hecho y “acariciándole” la cara al defensor chileno. El uruguayo fue agredido y vio la tarjeta roja. El chileno siguió lo más campante en la cancha. De no creer y para rematar su “cobarde” arbitraje expulsado a Jorge Fucile, por quitarle limpiamente el balón a Alexis Sánchez. Increíble, pero lo echó por quitarle limpiamente el balón a un rival. Nunca visto. El “mandado” lo hizo muy bien. Tenía la orden de dejar fuera a Uruguay y cumplió. Lamentable. Chile vio empañado su triunfo por la “ayuda” que recibió de parte del brasileño Ricci. El trasandino es un buen equipo de fútbol que con sus armas puede valerse de sí mismo para conseguir la victoria.
Uruguay se despidió con la frente en alto. Si bien, los chilenos se mostraron como fuerza futbolística levemente superior, no encontraron nunca el camino al arco de Muslera, ya que el equipo uruguayo se cerró muy bien sobre su área y contrarrestaba sin pasar apuros los tibios ataques rivales. Los celestes intentaban salir de contra, pero Chile siempre cortó con foul los avances que intentaba comandar Cavani, con la complicidad directa del juez que no aplicó nunca las sanciones disciplinarias que correspondían a los infractores.
El partido era trabado y cerrado, hasta que en el minuto 62 comenzó a “jugar” su propio partido el árbitro Sandro Ricci. Expulsó a Cavani, dejó en inferioridad numérica a Uruguay, desnivelando claramente la balanza a favor del local. Los diez “guerreros” celestes se refugiaron y colocaron un muro impenetrable frente al arco de Muslera. Los minutos pasaban y crecía la desesperación chilena que tenían la pelota, pero sin hacer el menor daño, controlados siempre por la férrea defensa uruguaya. El gol no se veía venir por ningún lado. Pero cayó a favor del local en el minuto 81, tras un despeje hacia el medio de Muslera que encontró sin marcas a Valdivia, que habilitó a Isla, quien rápidamente definió con un remate rasante que ingresó en el arco uruguayo.
Los últimos minutos completaron el show de Ricci. Expulsó a Fucile y no dejó pasar el medio de la cancha a los celestes.
Chile ganó y avanzó a las semifinales. Uruguay fue despojado.
CHILE 1:0 URUGUAY
Cancha: Estadio Nacional de Santiago de Chile.
Juez: Sandro Ricci. Líneas: Emerson Carvalho y Fabio Pereira (terna de Brasil).
CHILE: Claudio Bravo, Mauricio Isla, Gary Medel, Gonzalo Jara, Eugenio Mena, Marcelo Díaz (71′ Matías Fernández), Charles Aránguiz, Arturo Vidal, Jorge Valdivia (84′ David Pizarro), Alexis Sánchez y Eduardo Vargas (71′ Mauricio Pinilla). Director técnico: Jorge Sampaoli.
URUGUAY: Fernando Muslera, Maximiliano Pereira, José María Giménez, Diego Godín, Jorge Fucile, Carlos Sánchez (84′ Jonathan Rodríguez), Egidio Arévalo Ríos, Alvaro González, Cristian Rodríguez, Diego Rolan (57′ Abel Hernández) y Edinson Cavani. Director técnico: Oscar Tabárez.
GOL: 81′ Mauricio Isla (Ch).
Expulsados: 62′ Edinson Cavani (U), 87′ Jorge Fucile (U).
Tarjetas amarillas: 17′ Jorge Valdivia (Ch), 29′ Edinson Cavani (U), 39′ Jorge Fucile (U), 42′ Mauricio Isla (Ch), 66′ Maximiliano Pereira (U), 83′ Mauricio Pinilla (Ch).
Edinson Cavani, tras la agresión, dolorido se toma la zona trasera, el chileno Gonzalo Jara tras su obra de teatro comienza a levantarse del suelo, mientras el árbitro Sandro Ricci le muestra al delantero uruguayo la segunda tarjeta amarilla, que equivalió a la expulsión. Increíble.
