Home   »   Sin Categoría

El fútbol loco




Segundo Villadóniga triunfó en Brasil y en Peñarol. Vaticinó a Julio Pérez que se venía "Un fútbol loco".


1 noviembre, 2012
Sin Categoría

–Che, botija, ¿vos siempre corrés así?” le preguntó Segundo Villadóniga a Julio Pérez, en 1946, cuando terminó un partido a beneficio de la Mutual para pagar una cuota de la casona de Sierra, la primera sede que tuvo el gremio de los futbolistas.

Segundo Villadóniga triunfó en Brasil y en Peñarol. Vaticinó a Julio Pérez que se venía “Un fútbol loco”.

–Sí. Es mi fuerte –le contestó Julio.

–Entonces tenés un gran porvenir. Porque ahora se viene el fútbol loco. Los jugadores atildados como yo, ya no van a tener cabida. El fútbol que viene va a ser para los veloces y resistentes como vos, porque va a ser un fútbol loco.

Villadóniga había vuelto a Peñarol después de ser figura en Brasil durante muchos años. Y eso lo profetizó en el 46.

–¿Se da cuenta? –me preguntó Julio, cincuenta años después–. ¿Qué habría pensado ahora de este fútbol locazo?

Ahora la expresión “Picála, Loco y dejáte de joder”, de Fucile a Abreu en el Mundial de Sudáfrica, tras la insistencia del Loco en preguntarle si el arquero de Ghana se movía en los penales, va en camino a ser acuñada por nuestro fútbol a la misma altura mitológica que “tuya, Héctor”, del Tito Borjas a Scarone, dándosela para el gol decisivo en la final de Amsterdam, y que “los de afuera son de palo”, de obdulio Varela en los vestuarios de Maracaná.

Ahora quedó relegada a un cuarto o quinto lugar “mirá, Loco, cómo nos aplauden”, de Omar Míguez a Julio, saltando a la cancha de Maracaná –aunque para mí, la mejor, la que debería encabezar todas las antologías es “dejála ahí, que ahí está bien” de Ghiggia a Míguez, detrás del arco brasileño, donde, mientras festejaban el gol del campeonato, Míguez le reprochaba que no se la hubiera pasado–.

Ahora Julio Pérez ya no es el “Loco” más proverbial de la historia del fútbol uruguayo, título que había heredado de Ángel Romano, sesenta años atrás. Sin embargo, su definición de la locura del fútbol sigue siendo insustituible.

“El fútbol es psíquico”, definía Julio Pérez y muy a menudo los directores técnicos la recuerdan.

Anoche leí la última charla técnica del Loco Bielsa a sus jugadores del Bilbao, que se filtró a la prensa. Preparándolos para los cuatro partidos que le resta disputar a su equipo por Copa UEFA, prácticamente en un cien por ciento, de manera directa o indirecta, les habla de psicología.