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Extremas medidas de seguridad en el estadio de Ammán, pero seguridad en serio; lea y sorpréndase




Gendarnos jordanos delante de las clásicas banderas de Peñarol y Nacional en el estadio de Ammán.


13 noviembre, 2013
Fútbol Uruguayo Selección

Comenzamos a enviar materiales desde la tribuna de prensa del Estadio Internacional de Ammán, donde a partir de las 18.00 horas de aquí (13 de Uruguay), jugarán Uruguay y Jordania. Esta primera crónica lo sorprenderá. Todo transcurre en perfecto orden con un desarrollo de seguridad preventiva que, me imagino a decir está siendo llevado a cabo por más de 2.000 soldados.

Gendarnos jordanos delante de las clásicas banderas de Peñarol y Nacional en el estadio de Ammán.

Gendarnos jordanos delante de las clásicas banderas de Peñarol y Nacional en el estadio de Ammán.

Escribe: Atilio Garrido / Fotografías: Fernando González (enviados especiales a Jordania)

ENTUSIASMO I: Desde horas tempranas de la mañana, desde la ventana del Hotel Le Meridian, ubicado en las cercanías del Estadio Internacional de Ammán, observamos el entusiasmo de los aficionados jordanos por el partido. Los automóviles pasaban embanderados. Muchos de ellos con las mismas banderitas y el mismo sistema de colocación en los vidrios laterales, que se observan en Uruguay en estas ocasiones. Otros, además, embanderaron los autos con telas con los colores de la enseña del país, ubicadas en el techo de los coches.

ENTUSIASMO II: Como siempre lo hacemos, también temprano pusimos rumbo hacia el Estadio Internacional de Ammán. El trayecto en taxímetro por el pagamos 5 dinars (100 mangos nuestros). El tránsito hacia el escenario se encontraba bastante espeso. A medidas que nos acercamos comenzamos a observar dos cosas que nos llamaron la atención. La primera, la corrección y limpieza de los pocos puestos de ventas de banderas y algunos de comidas instalados en la vía pública. Segundo –y lo más importante- la enorme cantidad de soldados que, inicialmente, apreciamos que custodiaba el perímetro enrejado del enorme parque donde se encuentra enclavado el Estadio. Aunque no lo crean, cada 5 metros se encontraba apostado un oficial.

El gendarme jordano parado en la puerta del estadio Internacional de Amman.

El gendarme jordano parado en la puerta del estadio Internacional de Ammán.

SOLDADOS O POLICÍAS: Tengo entendido, por su vestimenta, que los funcionarios que en número creciente comenzamos a observar, poco o nada tenían que ver con policías. Con uniformes de tono gris, salpicados con manchas negras –los que usan los ejércitos para combatir en la selva colombiana a la guerrilla; botas; chalecos antibalas con varios bolsillos donde llevaban armas y algún elemento contundente en la mano, más una gorra, realmente metían miedo. Su atuendo estaba lejano del de nuestra Guardia Republicana denominada así en tiempos pasados.

“NO FILM”: El taxímetro nos dejó en la misma puerta de ingreso al enorme parque enrejado en cuyo centro se encuentra el estadio. Comenzamos a filmar para la cámara de tenfield.com registrando el amplio cartel pegado en la puerta, donde se mostraba para los soldados y funcionarios de control de acceso, las credenciales que tenían derecho a acceso por esa puerta. Eran pocas, porque por ese lugar ingresan las autoridades del país, los equipos y, principalmente el Rey Abdalá II que se hará presente en el partido. Cuando uno de los diez soldados que controlaban el ingreso advirtió que estaba filmando, inmediatamente se me acercó e impartió la orden con voz gruesa: “¡no film!”. Quieren saber la verdad. Sentí miedo, pero como venía caminando y otro soldado me agarró la credencial y me abrió pasó, continué filmando.

“NO FILM” II: Después de la toma apagamos la cámara. Continuamos caminando por la enorme explanada donde los encargados de la seguridad preparaban las medidas para custodiar esa especial zona por donde pasaría el Rey. Estas fuerzas policiales especiales vestían de verde, con una especie de boinas rojas. Se encontraban apiñadas rodeando a un funcionario jerárquico que brindaba las instrucciones. ¡Acá está otra toma ilustrativa de cómo organizan la seguridad aquí! Prendí la camarita y comencé a filmar. En este caso quien se acercó rápidamente no sólo me dijo “no film”, sino que además metió la mano en el lente y lo tapó.

SEGURIDAD III: Con la credencial de periodista que teníamos colgada del pescuezo disponíamos de tránsito libre, por ahora, en las inmediaciones del estadio. Salimos de la zona destinada especialmente para el Rey y nos dirigimos a las puertas por donde ingresaba el “póppolo”, la gente, el pueblo. Allí la cosa era diferente. ¡Más extrema! Con las mismas rejas esas amarillas que se utilizan en el Estadio Centenario –aquí son metálicas pero de similar porte y altura-, organizaron desde abajo una especie de corredor por donde pasaban, a lo sumo, dos personas. Por allí ya estaba ingresando la gente porque las puertas las abrieron muy temprano, a las 11.00 horas de aquí (el partido comenzaba a las 18.00 horas). Pero no crean que las rejas estaban solas y la gente ingresaba a través de ellas. ¡No! Cada cinco metros, del lado de acá, de afuera del pasillo, un soldado custodiaba a cada uno que pasara. ¡Y ojo con mostrarte medio retobado  o mirar a los canas de reojo!

SEGURIDAD IV: El largo pasillo terminaba en la puerta de ingreso a la tribuna, donde otros seis policías revisaban a cada uno de los asistentes. Una revisación minuciosa, pausada, exigiendo que se mostrara lo que había en algún bolsillo donde al tacto, el agente hubiera detectado alguna cosa llamativa.

La tribuna principal del estadio internacional de Ammán.

La tribuna principal del estadio internacional de Ammán.

SEGURIDAD V: Luego de captar las imágenes para la cámara de tenfield.com que les dará la pauta clara de lo que ahora estoy escribiendo, observé en las inmediaciones de este sector que visitaba, dos carros de asalto y una camioneta de acción rápida y ligera sin vidrios laterales y cuyo parabrisas estaba recubierto y protegido por un tejido de rectángulos muy pequeños para evitar pedreas u lanzamiento de objetos contundentes por parte de la multitud.

SEGURIDAD VI: Realizado este relevamiento me dirigí a la zona de ingreso a la Tribuna de Prensa. La puerta de acceso era contigua a la que conduce al Palco Oficial desde donde el Rey Abdalá II observará el partido. Allí se encontraban Alberto Kesman, Enrique Yanuzzi y Edward Piñón realizando la cola para entrar. Pero el acceso no estaba liberado. “Vinimos a las 12 horas, pero no estaba colocado el scanner y no se podía entrar –contó Yanuzzi-. Nos quedamos acá porque dijeron que a las 13 horas estaba okey. No estuvo. Ahora estamos esperando que habiliten el scanner”. Finalmente, 14.40 horas liberaron la entrada. El primero en pasar fue Kesman. Dejó el bolso a un costado, pasó por ese arco que utilizan en los aeropuertos y un soldado lo empezó a revisar. ¡Con todo! Nada de livianito. Le hizo abrir un bolsillo y sacar lo que tenía. El celular, una máquina de fotos y otras cosas salieron hasta que quedó vacío. Después lo dejaron entrar. Alberto calladito y sin chistar cumplió las órdenes.

SEGURIDAD VI: Cuando entramos al interior del estadio y observamos, advertimos que la capacidad ya estaba completa hasta la mitad, menos en una tribuna, la Colombes, tomando como referencia nuestra ubicación en la zona de prensa contigua al Palco Oficial. Pegamos un vistazo y… ¡la cantidad de soldados nos impresionó! Lean bien: en todo el perímetro de rejas que separa la gran elipse de las tribunas de la cancha, estaban apostados mirando hacia la tribuna, de espaldas a la cancha, un soldado cada cinco metros. ¡Impresionante! En esa actitud, detrás de cada arco, estaban apostado 50 soldados. Y en lo que en Montevideo sería la Olímpica –los contamos- se encontraban 180 soldados en idéntica posición de vigilancia precautoria. Lo mismo en la tribuna América. Después, poco a poco, continuaron ingresando regimiento de soldados por diversas puertas y con distintos fines. También observamos soldados con perros que andaban por las tribunas, de aquí para allá.

La puerta de acceso a los vestuarios del estadio.

La puerta de acceso a los vestuarios del estadio.

SEGURIDAD RECORD MUNDIAL: Busqué instalarme en el pupitre de prensa. Una mesada perfecta en una zona recubierta mármol, en el Palco, unos metros arriba de donde estará presente el Rey observando el partido. Enchufé la compu. Me senté y dejé la bolsa donde la traía al costado, en suelo, apoyada en la pata de la silla. Esa bolsa fue la que pasé por es scanner, donde otro policía que revisaba la sacó, la abrió, observó la máquina de fotos y el grabados. Es decir, estaba revisado. De pronto, por la fila de abajo, cuando habían transcurrido unos 10 minutos, llegaron dos señores de particular, uno de ellos con cara de más malo que tomar agua sudando, como se decía en mis tiempos de juventud. Me tocó la pierna y me asusté. Me miró fijo, y me asusté más. Cuando me señaló el bolso y me pidió que lo abriera me tranquilicé. Lo volvió a revisar, lo dejó donde estaba y siguió procediendo de igual forma con los demás periodistas. ¡Qué me venís con seguridad en el Estadio Centenario! Hay que llevarlos de acá y se acaban las “barras bravas” y todo lo que vos quieras…


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