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Peñarol es clásico

En el Gran Parque Central, Peñarol se quedó con el clásico tras derrotar 1:0 a Nacional por la cuarta fecha del Torneo Apertura.




Matías Arezo, con el escudo de las once estrellas entre los dientes, es la imagen de la felicidad aurinegra en el festejo del gol que silenció al Gran Parque Central. El héroe clásico.


1 marzo, 2026
Primera

El clásico en el Gran Parque Central terminó con festejo aurinegro. Peñarol volvió a hacer historia como visitante al vencer a Nacional con el solitario gol de Matías Arezo. Un triunfo resonante, que inunda de preocupación y de incertidumbre al Tricolor, mientras que llena de confianza y de ilusión al Carbonero.

 

Como todos los clásicos, el partido comenzó con las pulsaciones por el cielo. Las ganas, la pierna fuerte y la disputa física se impusieron por encima del juego, de la circulación y del criterio que los equipos entrenan en la semana. Mucha imprecisión, poca claridad. Dentro de ese panorama, Nacional comenzó mejor, echando el peso de la localía sobre la cancha y empujando a partir del buen trabajo de referencia de Maximiliano Gómez en el ataque. Los defensas aurinegros tuvieron problemas para controlarlo, pero el Bolso, a pesar de tener más iniciativa, no supo aprovechar los espacios. No tuvo dinámica en las bandas y su juego fue demasiado anunciado.

 

Luego Peñarol equilibró las cosas. Primero, con un buen contraataque que generó la lesión de Sebastián Coates, quien en un esfuerzo por cerrar, terminó sufriendo una dolencia en su posterior derecho. Segundo, inmediatamente después de la jugada anterior, con la chance más clara del primer tiempo: Emanuel Gularte falló una chance inmejorable luego de quedar con el arco a su merced tras un rebote dentro del área; la pelota pegó en el palo y Peñarol se perdió una chance insólita.

 

En cuanto a situaciones de peligro, los primeros 45 minutos no tuvieron más atractivo y ambos equipos se fueron al descanso en paridad, con mucho por mejorar.

 

En el complemento, la historia se repitió con la misma desprolijidad, pero con el trámite más abierto. Nacional volvió a arremeter en ataque, posicionándose en campo rival y buscando enviar la pelota al centro de área para que Maximiliano Gómez se impusiera por los aires. El artillero tricolor ganó más de lo que perdió por arriba, pero nunca encontró el espacio oportuno para poder rematar al arco. Pero con el paso de los minutos, el conjunto tricolor volvió a diluirse en el juego, abusando del pelotazo y sin ideas para progresar por abajo.

 

Peñarol comenzó replegado nuevamente, pero con un buen trabajo defensivo, logró sostener sus líneas y aguantar el impulso rival. Aguirre cambió el dibujo con una línea de cinco defensores y la clave la tuvo en los contraataques. Cuando el reloj comenzó a ejercer presión sobre los locales, Peñarol comenzó a aprovechar los espacios que Nacional dejó al subir al ataque y el tono del partido cambió.

 

En esa materia, las intervenciones de Eric Remedi, Roberto Fernández y Leonardo Fernández fueron importantes, ya que se encargaron de aportar la precisión necesaria para generar una chance de contraataque a partir del buen manejo de pelota. Claridad en salida y transiciones rápidas para sorprender.

 

Las chances de gol no fueron abundantes, pero sí marcó una clara superioridad carbonera. Es que Peñarol generó las situaciones de mayor peligro, mientras que Nacional no tuvo casi gravitación sobre el arco de Washington Aguerre. Y para finalizar las ataques, Matías Arezo, quien jugó en soledad, apareció siempre en el lugar indicado para rematar. El gol se le hizo esquivo en dos ocasiones, pero como dice la famosa frase: la tercera es la vencida. Tras una recuperación de Nahuel Herrera, los Fernández aurinegros se conectaron para dejar a Arezo mano a mano con Luis Mejía y, esta vez, el artillero no falló.

 

El gol llegó a los 76 minutos y cayó como un baldazo de agua fría en el Gran Parque Central, que se sumió en un murmullo mezclado de nerviosismo y enojo. Jadson Viera tardó en hacer las variantes y tampoco tomó buenas decisiones, pero terminó poniendo toda la carne en el asador para rescatar un empate como sea. Así, con la tensión que se hacía palpable en la cancha luego del gol, Nacional sometió a Peñarol -que, además, sufrió la expulsión de Remedi- con mera desesperación. Nicolás López ingresó bien y generó algunas oportunidades, pero la defensa aurinegra y Aguerre se mantuvieron firmes. Y sin tiempo para más -y con el momento insólito del árbitro, Andrés Matonte, quien casi termina el partido antes de la hora agregada-, Peñarol se quedó con un triunfo clásico resonante, que dará mucho de qué hablar.

 

Peñarol es clásico. 

 

CAMPEONATO URUGUAYO 2026

 

TORNEO APERTURA

 

CUARTA FECHA

 

DOMINGO 1° DE MARZO

 

NACIONAL 0:1 PEÑAROL

 

Cancha: Gran Parque Central. 

 

Juez: Andrés Matonte. Asistentes: Agustín Berisso y Héctor Bergaló.

 

Cuarto árbitro: Daniel Rodríguez. VAR: Leodan González y Diego Riveiro.

 

NACIONAL: Luis Mejía, Juan Pintado, Sebastián Coates (24′ Agustín Rogel), Julián Millán, Camilo Cándido, Tomás Verón Lupi (66′ Nicolás Lodeiro), Lucas Rodríguez, Luciano Boggio (79′ Nicolás López), Rodrigo Martínez (66′ Baltasar Barcia), Maximiliano Silvera (79′ Gonzalo Carneiro) y Maximiliano Gómez. Director técnico: Jadson Viera. Suplentes: Ignacio Suárez, Emiliano Ancheta, Federico Bais, Mauricio Vera, Agustín Dos Santos.

 

PEÑAROL: Washington Aguerre, Emanuel Gularte, Lucas Ferreira, Nahuel Herreira, Gastón Togni (60′ Diego Laxalt), Eric Remedi, Jesús Trindade, Roberto Fernández (79′ Maximiliano Olivera), Leandro Umpiérrez (46′ Franco Escobar), Leonardo Fernández (86′ Facundo Batista) y Matías Arezo (86′ Mauricio Lemos). Director técnico: Diego Aguirre. Suplentes: Sebastián Britos, Matías González, Luis Angulo, Stiven Muhlethaler y Brandon Álvarez. 

 

GOL: 76′ Matías Arezo (P).

 

Tarjetas amarillas: 24′ Leonardo Fernández (P), 31′ Leandro Umpiérrez (P), 53′ Eric Remedi (P), 56′ Luciano Boggio (N), 63′ Maximiliano Gómez (N), 84′ Eric Remedi (P), 89′ Facundo Batista (P).

 

Expulsado: 84′ Eric Remedi (P).