Home   »   Columnistas

Peñarol, su fiesta y la vuelta olímpica




Los hinchas palpitan el clásico en la venta de entradas.


5 diciembre, 2012
Columnistas

Peñarol organizó un domingo de fiesta y, la verdad, fue una fiesta. Llenó el Estadio, ganó, salió campeón y festejó.

Los hinchas de Peñarol aprontan la fiesta.

Está bueno que el hincha viva y sienta así el deporte, como una fiesta. Que el deporte sea una expresión de felicidad. Ojalá tengamos más frecuentemente eventos deportivos en los que se genere un clima como el que tuvimos el pasado fin de semana en nuestro principal escenario deportivo..

Lo que no hubo fue vuelta olímpica. Y está bien. Demuestra que quienes conforman este Peñarol tienen claro que, para un equipo grande, la obtención de un torneo corto no debe tomarse más que como un paso importante hacia el verdadero objetivo, que es el Campeonato Uruguayo. Sin confusiones. Por un lado la fiesta y la pasión del hincha y, por otro, la mesura y responsabilidad de los que están dentro de la cancha.

El Campeón, tras la victoria ante Juventud. No hubo vuelta olímpica.

La escasez de títulos internacionales a nivel de clubes generó, a partir de la década del ’90, una sensación de que las metas de los grandes eran cada vez más reducidas y de que cada vez se conformaban con menos. La actividad local pasó, entonces, a ser prioridad absoluta y los Apertura, Clausura y Uruguayo adquirieron una relevancia inesperada.

Las instituciones grandes deben plantearse objetivos de muchísima más relevancia que ganar “media temporada”. Generando y transmitiendo esta convicción es que, seguramente, podremos volver, como en épocas no tan distantes, a ver el Estadio vestirse de fiesta para vivir la coronación en un torneo continental.