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3:000.000 de técnicos con Guillermo Almada: “es importante que los jugadores sepan a qué jugamos”




Guillermo Almada: “sin convencimiento no va a salir bien ningún sistema táctico”.


16 agosto, 2013
Fútbol Uruguayo Primera Sin Categoría

Continuando con la serie de reportajes a los entrenadores de Primera División, presentamos al de River Plate, Guillermo Almada (rival de Peñarol el sábado) de formidable campañas con el darsenero, único club uruguayo que ha avanzado a la segunda ronda de la Copa Sudamericana.

Guillermo Almada: “sin convencimiento no va a salir bien ningún sistema táctico”.

Guillermo Almada: “sin convencimiento no va a salir bien ningún sistema táctico”.

¿Cuándo y por qué decidiste ser entrenador?

Exactamente no lo sé, pero desde muy joven me interesaba la profesión, prestaba mucha atención a los trabajos tácticos, a la alimentación de los futbolistas que entrenaban conmigo, me interesaba por las lesiones de los compañeros, por las evoluciones de sus lesiones, desde muy joven sabía que iba a ser entrenador cuando terminase mi carrera de futbolista.

¿Qué entrenadores influyeron más en tu formación profesional?

Les prestaba mucha atención a glorias que tuvo Defensor cuando yo me inicié (en Defensor) como futbolista, el Profe De León, Julio Pérez… me gustaban los trabajos tácticos (cosa que a muchos jugadores no les gusta), trataba de asimilar todas sus experiencias y también la de todos los técnicos que fui teniendo a lo largo de mi carrera, para volcarlas después como entrenador.

¿Qué cosas te quedaron más grabadas de los principales entrenadores en tu formación?

Uno saca de cada entrenador lo positivo y también lo que no quiere para sus planteles, no sólo de los que me tocó en clubes uruguayos, también me tocó estar en la Selección, jugar en la liga de Colombia, de México, de Chile, de Guatemala, hacer muchas giras…

¿Qué diferencias encontraste en los entrenamientos en distintos momentos de tu carrera de futbolista?

Sobre todo en el exterior encontré más atención al cuidado de la pelota de lo que le prestábamos nosotros cuando yo era futbolista. Si bien en Uruguay hacíamos muy bien una parte del libreto, la de presionar y recuperar la pelota rápido, no se le daba tanta importancia, como creo yo que hoy tiene en el fútbol, a la posesión del balón, a defenderse con la pelota y mantener el balón el mayor tiempo posible para estar más desahogado. En los otros aspectos, acá se hacía mucho hincapié y se trabajaba muy bien; también había entrenadores que se preocupaban por perfeccionar. Para mí lo mejor es un equilibrio. Apuntar al arco de enfrente y saber defender, porque te va a pasar en determinados momentos que un rival te supere y tenés que saber defender.

¿Qué opinión tenías y cuál tenés ahora de los niveles de entrenamiento en el fútbol uruguayo? ¿Existe una escuela de fútbol uruguayo? ¿Varias?

Nosotros tenemos una identificación muy clara con equipos bien parados, bien abroquelados defensivamente y con eficaz contraataque. La historia marca que la mayoría de nuestros logros fueron así. Si nos retraemos a los que últimamente hemos tenido a nivel de selección, también tiene mucho que ver con eso, por más que sabemos que el maestro Tabárez y el cuerpo técnico de la selección pregonan otras cosas que a veces se les hacen difíciles. El fútbol mundial tiene una tendencia a cambiar y si bien nuestra identidad es algo importante, tenemos que aggiornarnos con la posesión del balón, que nos permite a veces no desgastarnos tanto en quererlo recuperar.

¿Qué importancia le das a la parte teórica de tu trabajo?

La debida. Es importante que los jugadores sepan a qué jugamos, pero las explicaciones de los trabajos apuntan a lo que queremos dentro de la cancha. Lo más importante es la parte práctica. Demostrarlo en un pizarrón es fácil, ahí sale todo bien. Al llevarlo a la cancha, trabajarlo, lograr que los jugadores lo entiendan y pregunten cuando aparezcan dudas, es que las explicaciones se hacen sobre la práctica y en los partidos van a aparecer todos los errores que no estaban en la teoría.

El “sistema” o la “figura” táctica, ¿qué importancia tienen en el conjunto del entrenamiento de fútbol?

Los sistemas tácticos son todos móviles. Nosotros podemos empezar con un cuatro-tres-un enganche y dos puntas, pero seguramente va a pasar rápidamente a largar un lateral, sumarlo al mediocampo y dejar tres en el fondo. Con asiduidad tratamos de subir los laterales sin hacer relevos. Otros aspectos son más importantes que el sistema táctico que empleás para poder tomar el balón y darle buen destino. Si vos lo perdés inmediatamente, seguramente vas a vivir corriendo atrás de él y todas las figuras tácticas se van a ir desdibujando con el desgaste. En el dibujo táctico han triunfado todos los esquemas: con tres en el fondo, con cuatro, con cinco, con dos, no hay una verdad absoluta en ese aspecto. Lo importante es adaptarte a los jugadores que vos tenés, a lo que se sientan más cómodos y lo más importante es el convencimiento que ellos tengan en poder desenvolverse dentro de la cancha. Sin convencimiento no va a salir bien ningún sistema táctico.

¿Acostumbrás leer sobre fútbol?

Leo muy seguido y no sólo de fútbol. Estoy permanentemente tratando de actualizarme. En nuestro medio es muy difícil conseguir libros actuales de fútbol. En Buenos Aires aparecen cosas nuevas como acá no tanto. He podido ir y encontrar libros nuevos. Ahora estoy leyendo “Jugar en Ataque” de Jens Bangabo y Dirger Pettersen, dos alemanes que dictan cursos en academias importantes, pero también estoy leyendo otras cosas, por ejemplo a mí me apasiona la historia de Gardel y ahora estoy leyendo “El muerto que habla” de Eduardo Coitinho. Existen distintas versiones sobre el origen de Gardel, en mi opinión las pruebas indican que nació en Uruguay. Es un tema apasionante.

¿Trabajás con videos? ¿En qué aspectos?

Sí, para mostrar las cosas que hace bien el rival y cómo podemos contrarrestarlas. También videos nuestros para marcar cosas positivas que hacemos y ver las negativas para poder mejorar. Adelantando, parando o congelando alguna imagen, se ven cosas que después se repasan en la cancha refrescando las imágenes que vimos.

¿Qué modelos o espejos, de equipos y de entrenadores encontraste y encuentrás en el ámbito mundial?

Me gusta mucho Guardiola. Bielsa es otro técnico que me gusta, Martino también, Mourinho también. El espectro es muy amplio. Uno trata de interiorizarse y si puede ir a ver entrenamientos trata de hacerlo, así como de concurrir a las charlas que dan. En el caso de Uruguay, el maestro Tabárez. Cualquier charla que da uno trata de participar, de ir a conversar con él, de informarse de cosas de entrenadores que tienen muchísima experiencia y también de ver entrenamientos de la Selección. Desde mi humilde punto de vista uno tiene que estar siempre con las orejas bien abiertas, los ojos bien abiertos, porque esto se está actualizando todos los días, el entrenamiento ha cambiado muchísimo en los últimos diez años.

¿Qué momentos propios te quedaron más grabados como entrenador?

La entrega de premios de El Observador que me premió como mejor entrenador de la temporada. Con Tacuarembó, en el clásico en Cerro Largo, vi gente grande llorar, niños llorando de emoción cuando mantuvimos el equipo en Primera División, que era la aspiración máxima que podíamos tener en dos años. Los partidos con River peleando los campeonatos arriba otras dos temporadas. Guardo buenos recuerdos.

Estas preguntas no son excluyentes de otras cuestiones que quieras desarrollar…

Para nosotros es fundamental que en los entrenamientos siempre esté presente la pelota. Que todos los trabajos apunten a lo que después vamos a pedir. Si queremos un equipo agresivo tenemos que hacer un trabajo agresivo, si lo queremos dinámico, que los trabajos sean dinámicos, si queremos ejercer una presión, trabajar de esa manera y si queremos posesión de pelota tratamos de amalgamar todo, también los trabajos físicos, con pelota, todo apuntando a lo que queremos lograr dentro de la cancha.


Etiquetas: River