Peñarol de terror
En el Estadio Centenario, Wanderers venció 1:0 a Peñarol por la decimotercera fecha del Torneo Apertura.
Mauricio Lemos lamenta la derrota de Peñarol, mientras los jugadores bohemios festejan el triunfo.
Peñarol volvió a perder y Racing, tras ganar en Melo, es el nuevo campeón del Torneo Apertura. Con dos fechas de antelación, el conjunto cervecero conquistó el título, mientras que el carbonero, que no levanta cabeza y se hunde cada vez más en su crisis deportiva, se despidió tras caer 1:0 ante Wanderers, que consiguió un triunfo de oro en su lucha por la permanencia.
El equipo de Diego Aguirre jugó un nuevo partido para el olvido, donde su rendimiento es cada vez peor, pero donde, además, deja en evidencia la falta total de confianza y de personalidad en la que cayó el equipo. Esto, sumado a la gran cantidad de bajas por lesiones y a los desaciertos del entrenador, deja una imagen desalentadora para los hinchas, quienes se expresaron desde las tribunas con duros cánticos y una lluvia de silbidos. Peñarol no encuentra respuestas por ningún medio, ni desde lo colectivo ni desde lo individual, pero tampoco desde lo anímico.
Bohemios y carboneros dejaron muy poco para analizar en una primera parte más que discreta. El fuerte viento que sopló en el Estadio Centenario -desde la tribuna Colombes hacia la Ámsterdam- no ayudó al flujo del juego, pero los jugadores tampoco. Con un ritmo lento y demasiado anunciado, el trámite careció de sorpresa y quedó opacado por la imprecisión y la poca creatividad esbozada en la cancha. Desde la presión ineficaz de Wanderers, hasta la pálida cara de Peñarol, los primeros 45 minutos se consumieron sin nada para analizar.
Luego de los 15 minutos, Peñarol tomó una tímida iniciativa, pero no tuvo funcionamiento y, mucho menos, actitud. Si bien generó asociaciones aisladas para avanzar, lo hizo con poca velocidad y no resolvió bien al llegar a la zona de peligro; los delanteros fueron poco abastecidos y el equipo no aprovechó el viento a favor para rematar. Gastón Togni y Leandro Umpierrez se enredaron constantemente en las bandas. En la mitad de la cancha, Eric Remedi manejó la pelota sin lucidez, mientras que Roberto Fernández participó poco en la construcción. Y en la defensa, los errores superaron con creces a los aciertos.
De esta manera, todo se fue al descanso con un partido apagado y con un Peñarol que no cambió nada respecto a sus últimas pobres actuaciones. Y para el complemento, lejos de mejorar, el equipo de Diego Aguirre continuó involucionando, mientras que Wanderers, obligado por su delicado contexto, comenzó a ganar terreno y a imponerse.
La carencia total de personalidad de Peñarol lo llevó a no generar nada y a perder la pelota en la mitad de la cancha. Pero además, la defensa se derrumbó en la segunda mitad, sufriendo cada avance del rival por más tímido que fuera. Así fue como, a los 57 minutos, tras un ataque mal ejecutado y desperdiciado por los mirasoles, Jonás Luna explotó en velocidad para vencer a Franco Escobar -que tuvo una actuación para el olvido como zaguero- y servirle a Facundo Labandeira la pelota con la que Wanderers se puso en ventaja. Un nuevo baldazo de agua fría para Peñarol -de los tantos que viene sufriendo en los últimos partidos- y un impulso inmenso de confianza para los bohemios, que se abrazaron a la ventaja con todas sus fuerzas.
Aguirre buscó variantes, pero además de no haber estado a la altura, no estuvieron bien apuntadas. Quitó el doble nueve al sacar a Abel Hernández, pero lo volvió a formar 10 minutos más tarde, con el ingreso de Facundo Batista, y Lucas Hernández -luego de una larga ausencia- y Stiven Muhlethaler no le cambiaron la cara a la pobre expresión carbonera.
Desde que Peñarol recibió el gol, e incluso desde que comenzó el partido, el equipo no mostró ni el más mínimo signo de rebeldía. Los jugadores recorrieron el campo de juego desanimados y con una actitud que les impidió imponer la más mínima condición para complicar a su rival. No empujó y no transmitió nada.
Así, frustrado, bloqueado y con ningún peso en ataque, Peñarol, de terror, cosechó una nueva derrota, sumó su tercer partido sin ganar y le dio el título a Racing, que se consagró campeón con dos fechas de antelación.
CAMPEONATO URUGUAYO 2026
TORNEO APERTURA
DECIMOTERCERA FECHA
DOMINGO 26 DE ABRIL
WANDERERS 1:0 PEÑAROL
Cancha: Estadio Centenario.
Juez: Leodán González. Asistentes: Pablo Llarena y Federico Piccardo.
Cuarto árbitro: Federico Modernell. VAR: Daniel Rodríguez y Santiago Fernández.
WANDERERS: Agustín Buffa, Nahuel Furtado, Nicolás Olivera, Fabricio Formiliano, Darlin Mencía (77′ Alan García), Facundo Labandeira (77′ Roque Ricca), Santiago Benítez (85′ Mateo Acosta), Nicolás Queiroz, José Alberti (69′ Gonzalo Freitas), Jonathan Urretaviscaya (85′ Santiago Guzmán) y Jonás Luna. Director técnico: Mathías Corujo. Suplentes: José Río, Lisandro Bajú, Pablo Suárez, Rodrigo Rivero, Mateo Levato.
PEÑAROL: Washington Aguerre, Kevin Rodríguez (69′ Facundo Batista), Franco Escobar, Mauricio Lemos, Diego Laxalt (59′ Lucas Hernández), Leandro Umpiérrez, Eric Remedi, Roberto Fernández, Gastón Togni (46′ Franco González), Matías Arezo y Abel Hernández (59′ Stiven Muhlethaler). Director técnico: Diego Aguirre. Suplentes: Sebastián Britos, Facundo Álvez, Matías González, Tomás Olase, Germán Barbas, Jesús Trindade.
GOL: 57′ Facundo Labandeira (W).
Tarjetas amarillas: 35′ Darlin Mencía (W), 40′ Gastón Togni (P), 54′ José Alberti (W), 81′ Gonzalo Freitas (W), 90+6′ Eric Remedi (P), 90+9′ Franco Escobar (P).
