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¡¡¡Peñarol Campeón!!!

¡¡¡Peñarol Campeón del Torneo Clausura!!! Con dos goles de Jesús Trindade en los minutos de descuento, el aurinegro le ganó 3:1 a Sud América en el Estadio Campeón del Siglo.




Walter Gargano, el capitán, orgulloso con el trofeo de campeón en el podio, rodeado por la alegría de sus compañeros.


4 diciembre, 2021
Primera

¡¡¡Peñarol Campeón!!! Y como más le gusta al hincha: con un gol sobre la hora. Es más: en esta oportunidad, con dos goles consecutivos de Jesús Trindade, autor de sendos zapatazos que enviaron al aurinegro directo a la alegría. Así el equipo le puso su nombre al Torneo Clausura, culminó en la primera posición de la Tabla Anual, le cortó el Tricampeonato al tradicional adversario y, así también, apunta con todas las baterías a la reconquista de la Copa Uruguaya. Sábado, entonces, de inmensa emoción y de fiesta en el Campeón del Siglo.

 

Más ansiedad que fútbol hubo, sin embargo, en la primera parte. El carbonero apareció atado, impreciso y totalmente falto de profundidad. Apenas inquietó con cabezazos del argentino Damián Musto que, sin mayores inconvenientes, neutralizó el arquero Juan González. Antes y después, careció de juego colectivo y de desborde por banda, lo que facilitó el trabajo defensivo de los naranjitas, que, tras la expulsión de Luis Morales, se refugiaron en el fondo para sostener el cero en su arco, un objetivo que lograron.

 

Nervios, preocupación y explosión de euforia fueron los sentimientos que predominaron en el complemento. El equipo de Larriera salió a quemar naves en ofensiva, y Agustín Canobbio, con un disparo cruzado, marcó el tanto de la apertura. Todo pintaba para que Peñarol siguiera de largo, y más teniendo en cuenta que el buzón jugaba con un hombre de menos. Pero en un ataque aislado el argentino Tomás Andrade convirtió el gol del empate, que cayó como un balde de agua helada en filas del dueño de casa. La confusión desde ese momento reinó en el Campeón del Siglo, donde, para colmo de males, los minutos pasaban, el campeonato se escapaba y, peor aún: cruzaba de vereda. Pero de repente la angustia se transformó en locura con esos dos zapatazos consecutivos de Trindade, que explotaron en la red, en los minutos 94 y 97, para que el dueño de casa festejara un triunfo de esos que se denominan históricamente, y no en vano: “A lo Peñarol”.

 

Campeón, por haber sido el mejor del Clausura. El resto fue historia, sufrimiento y, también, naturalmente, algarabía.