Britos, guantes a la altura
El arquero de Peñarol tuvo una sólida actuación en la Supercopa y se consolida en el comienzo del año para competir fuertemente con Washington Aguerre por el arco.
Sebastián Britos, con la camiseta número 1 de Peñarol y con el gorro con el que todos los jugadores festejaron el triunfo ante Nacional. "200 veces más grandes", expresa, recordando a Maximiliano Silvera.
Luego de un 2025 en el que Peñarol no encontró garantías en el arco, el comienzo de 2026 empieza a dar señales de mayor seguridad bajo los tres palos. Pero, sobre todo, comienza a confirmar que la incorporación de Sebastián Britos, quien llegó al club con el plan de ser alternativa de Washington Aguerre, fue una decisión acertada.
El guardameta de 38 años y oriundo de Minas hizo su debut no oficial en Peñarol ante River Plate, por la Serie Río de La Plata, donde dejó buenas sensaciones. Y ayer, ante la ausencia de Aguerre, quien debe cumplir tres fechas de suspensión, Britos tuvo una oportunidad ideal para demostrar su jerarquía en un desafío pesado como lo fue el clásico por la Supercopa. Con el número 1 en su espalda y vestido completamente de amarillo, el arquero campeón uruguayo con Liverpool en 2023 custodió el arco carbonero en el Estadio Centenario y terminó convirtiéndose en una de las figuras de la consagración.
No solo tuvo una actuación destacada, atajando el remate de Juan Cruz De Los Santos en la tanda de penales con una gran estirada, sino que también mostró personalidad y templanza durante el juego. Si bien cometió algunos errores en la salida, asociados a imprecisiones y riesgos innecesarios, Britos siempre se mostró como opción de pase para reiniciar las jugadas. Además, controló los disparos sin dar rebotes y se mostró muy seguro al descolgar los centros que Nacional mandó constantemente al área.
De esta forma, el arquero minuano dejó en claro dos cosas: la primera, que sus guantes están a la altura del arco de Peñarol; la segunda, que llegó al club con la intención de ser titular y que tiene las condiciones para serlo.
Esto último supone un problema para el técnico, Diego Aguirre, pero de los buenos, ya que Aguerre también es un jugador de calidad probada en el club. Pero la suspensión de este último —de tres partidos a nivel local y de dos para la próxima Copa Libertadores— le otorga una oportunidad inmejorable a Britos para intentar quedarse con la custodia del arco. Por lo tanto, la competencia por el puesto puede lograr que ambos se potencien en cuanto a rendimientos.
LOS PENALES: UNA ATAJADA HISTÓRICA Y UNA MALA RACHA CORTADA EN EL CLÁSICO
Britos es un arquero corpulento y alto (1,91 metros) que llena el arco con su mera presencia. Si bien sus movimientos pueden ser considerados lentos comparados con los de otros arqueros de menor porte, su físico le da un mejor alcance ante los disparos esquinados. Los penales no son su especialidad, pero en el fútbol las estadísticas y las rachas están para romperse.
A lo largo de su carrera, contando penales durante partidos y penales que fueron al arco en tandas definitorias, Britos enfrentó un total de 49 remates —considerando los del reciente clásico—: salvó nueve y el resto terminaron en la red. Esto deja un promedio de 18,4% penales atajados, casi uno de cada cinco.
La última vez que el experimentado arquero atajó un penal fue en abril de 2023, cuando defendía los colores de Liverpool. Fue concretamente ante Cerro Largo, por el Torneo Apertura, donde contuvo el remate de Hugo Silveira en el Estadio Ubilla. A pesar de destacarse en esa incidencia, el conjunto negriazul terminó perdiendo el partido por mínima diferencia.
Luego de esa atajada, a Britos le tocó enfrentarse al tiro penal en ocho ocasiones entre mediados de 2023 hasta finales de 2025, tres de ellas con Liverpool y las otras cinco con Universitario de Perú; todas terminaron en la red. Pero anoche, la historia cambió cuando le detuvo el disparo a De Los Santos. El arquero se estiró hacia su derecha y desvió la pelota, que luego pegó en el palo y salió del arco. Dicha atajada no fue una más, sino que, sumado al penal fallado por Agustín Dos Santos, le terminó valiendo el título de la Supercopa a Peñarol.
En el pasado, Britos ya supo marcar la historia en una tanda de penales. Fue en el Campeonato Uruguayo 2017, cuando el golero defendía el arco de El Tanque Sisley y el equipo tuvo que definir el último descenso ante Sud-América. Allí, en el partido de desempate, todo se resolvió desde la tanda de penales y el minuano le atajó el remate a Rodrigo Pollero, el Tanque terminó ganando la definición por 4:2 y logró, así, la permanencia en la Primera División.
También supo atajarle penales a su actual club, Peñarol, y de hecho lo hizo en dos ocasiones, lo que lo convierte a su vez en uno de sus rivales al que más le atajó, junto con Racing. El primero fue en mayo del 2017, cuando Britos militaba en Cerro. Le tapó el tiro a Junior Arias y el Villero terminó ganando el partido 2:1. El segundo fue cinco años más adelante, en abril de 2022. Allí, en el Campeón del Siglo, el arquero le atajó un penal a Agustín Álvarez Wallace sobre el final de la primera parte del partido, que finalizó con triunfo aurinegro por 2 a 1.
Por lo tanto, Peñarol incorporó a un arquero que cuenta con antecedentes interesantes en materia de penales. Pero, sobre todo, y gracias a su vasta trayectoria —que lo llevó a ser campeón con Liverpool y bicampeón con Universitario de Perú—, Britos respondió con jerarquía a las exigencias que demanda el arco carbonero en una primera gran prueba como la Supercopa. Los guantes de Britos, a la altura.
