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Nacional: sufrir para gozar

El albo le ganó 2:1 a Progreso en el Gran Parque Central, por la octava fecha del Torneo Apertura.


Thiago Vecino apunta alto en el festejo, acompañado por Gonzalo Castro y por Pablo García, de espaldas.


26 agosto, 2020
Primera

 

Nacional: sufrir para gozar. Tal pudo haber sido el lema del ajustadísimo triunfo sobre Progreso.

 

De un primer tiempo a todo fútbol, el albo pasó a un complemento para el olvido. Se quedó con los tres puntos, y eso es lo rescatable. Pero casi deja dos por el camino, por el inexplicable parate que experimentó el equipo en los últimos 25 minutos, lo que en definitiva les permitió a los corajudos gauchos venírsele a las barbas con un hombre de menos y arañar la hazaña.

 

Un primer tiempo que le perteneció por completo al dueño de casa. La mejor producción de la nueva era Munúa. Actuación sólida en todas las líneas. No se notó para nada la ausencia de Bergessio. Por el contrario: el equipo se mostró dominante, solidario y con un excelente juego colectivo comandado por un imparable Pablo García, muy bien secundado por Rodrigo Amaral. Realmente por el sector derecho del ataque hicieron estragos en la defensa  rival, marcando el desequilibrio. Los dos goles fueron generados con excelentes desbordes por la punta derecha, culminados por el propio Pablo García y por el goleador del futuro, Thiago Vecino.

 

La segunda parte tuvo un inesperado giro de 180 grados. El tricolor, con ventaja de dos goles y con un hombre de más en cancha, tenía todo para seguir de largo y redondear una cómoda imposición, incluso por goleada.

 

Pero no fue así. El tricolor se paró en la cancha y sacó el pie del acelerador. En una palabra, se dejó estar. Se fue del partido.

 

Y dejó crecer, crecer y crecer hasta límites insospechados a un Progreso que, a puro coraje, copó el campo. Y con las dos torres liderando el ataque, Alex Silva y Gustavo Alles, comenzó a ofender a pelotazo limpio sobre el arco de Sergio Rochet. Llegó al descuento por intermedio de Alex Silva y, en los últimos minutos, se convirtió en un vendaval que azotó el área local en busca del gol del empate, que realmente arañó y que no pudo concretar por centímetros y por esa dosis de fortuna que siempre se necesita en el fútbol.  

 

Nacional salvó la plata y tres puntos que lo ubicaron en la parte alta de la tabla del Apertura.

 

 


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