Un club que naturalizó el éxito
Liverpool, se consagró campeón del torneo Apertura y volvió a vestirse de candidato pese a la derrota en semifinales. El negriazul, otra vez, reapareció en el podio de los mejores del fútbol uruguayo.
Plantel y cuerpo técnico de Liverpool festejando el título de campeón del torneo Apertura 2025.
Liverpool, desde hace un largo tiempo, se fue acostumbrando a su nuevo rol de protagonista en el fútbol uruguayo para vestirse de firme candidato.
Desde hace algunos años, la clasificación a torneos internacionales prácticamente pasó a ser un objetivo irrefutable para el negriazul y los títulos comenzaron a naturalizarse en el club, a tal punto, que logró diez en los últimos seis años.
El 2025, no fue la excepción dentro de su último periplo colmado de festejos, galardones y éxitos siendo el único equipo, a excepción de Nacional y Peñarol, en ganar un torneo entre todas las competencias que se disputaron en la temporada.
De la mano de Joaquín Papa como entrenador, Liverpool fue campeón del torneo Apertura y se transformó en el mejor equipo de la primera parte del año. Además, dicho logro, le permitió disputar la definición por el Campeonato Uruguayo. Pese a la derrota ante Peñarol en semifinales, el negriazul, otra vez, y como ya se hizo costumbre, volvió a a decir presente en el podio de los mejores del fútbol uruguayo.
JOAQUIN PAPA, UNA APUESTA EXITOSA
En octubre de 2024, la dirigencia de Liverpool apostó por Joaquín Papa como nuevo entrenador. La decisión no fue para nada sencilla. Sin embargo, a los directivos negriazules no les tembló el pulso a la hora de confiar en un aire renovado. El joven técnico, de 38 años, había tomado al equipo en una situación crítica y con números muy preocupantes. Liverpool, estaba sumergido en un escenario al borde del abismo. Tanto así, que lo azotaba la tabla del descenso.
El nuevo entrenador, desconocido para la mayoría, se puso un traje colmado de incertidumbre. Sin embargo, desde Papa asumió en su nuevo rol, fue transmitiendo seguridad, confianza y esperanza para sus dirigidos. No le fue una tarea fácil. Al principio, le costó. Pero, con el tiempo y con el correr de los partidos, su proyecto fue dando a luz y su trabajo minucioso se fue reflejando en los resultados. Confiado en sus condiciones y en sus propias armas, reanimó a los futbolistas desde lo emocional e impuso su impronta futbolística.
Fue tan bueno el repunte que tuvo Liverpool bajo su conducción técnica, que no solo revirtió la drástica situación por la que atravesaba en 2024, sino que, en 2025, le dio un giro drástico al club en todos sus aspectos. A tal punto, que le devolvió la ilusión a Liverpool como para volver a la senda triunfal, ganando así el torneo Apertura, donde sumó 32 puntos, producto de nueve triunfos, cinco empates y una derrota. Marcó 22 goles a favor y recibió 9.
Liverpool, retomaba el camino del éxito.
UN ESTILO DE JUEGO MODERNO Y PATENTADO
Papa, aquel entrenador que pocos conocían previo a su llegada, planteó un fútbol estratégicamente moderno, con un sistema táctico de juego (4-1-4-1), buscando ocupar todos los espacios en la cancha. Intensidad, ritmo, juego en colectivo y fluido fueron las claves de un equipo que se mostró altamente competitivo.
El mensaje del entrenador fue captado rápidamente por sus futbolistas y ello se vio reflejado en la cancha. Liverpool, se mostró un equipo con deseo de tener la posesión de pelota. Siempre intentó jugar en corto y buscó la asociación colectiva. El equipo de Papa, se caracterizó por llegar al arco rival en bloque, de forma vertical, rápida y directa; sin lateralizar demasiado; exhibiendo un fútbol intenso y dinámico.
A la hora de defender, buscó ser ordenado a través un retroceso defensivo asociado y en bloque, bajo un sacrificio colectivo. La orden del DT se evidenció notoriamente: formó un equipo donde todos corrían, todos marcaban y ningún futbolista daba una por perdida.
LOS GRANDES ACIERTOS DE PAPA
Desde que asumió Pappa como entrenador, en el sector donde más se renovó Liverpool fue en la retaguardia. Y vaya si mejoró en ese sentido con respecto al 2024, transformándose en el equipo con menos goles en contra en el Torneo Apertura (9).
El entrenador recuperó y le devolvió la confianza al arquero Sebastián Lentinelly, quien volvió a sentirse importante después de un año irregular y se transformó en una de las figuras del equipo. Lo mismo ocurrió con sus laterales, Facundo Perdomo y Agustín Cayetano. Ambos, sintieron el respaldo del técnico y crecieron en su rendimiento, a tal punto, que se adueñaron del puesto en la primera parte del año.
Además, el club contrató para ocupar la zaga a Martin Rea y Nicolás Cabral, quienes llegaron a pedido exclusivo del entrenador. Ambos, se adaptaron positivamente al equipo y se contemplaron a la perfección. Lo cierto, es que los dos, solucionaron todos los problemas que había sufrido el equipo en 2024, en una zona determinante y sin margen para el error.
En el mediocampo, Papa insistió con el regreso al club de Gonzalo Nápoli, quien había sido uno de los pilares en aquel equipo campeón uruguayo en 2023. Y vaya si su retorno le dio resultado al funcionamiento de Liverpool en el mediocampo. Porque junto con Martin Rabuñal y Hugo Quintana, conformaron un tridente fantástico en zona central. Todo fluyó a gran nivel.
A la presencia de Kevin Amaro por banda derecha, quien fue la gran revelación del año, incluso, con el mérito de ser citado a la selección uruguaya, Papa, le sumó al argentino Nicolás Vallejo como extremo izquierdo, quien ha sido una de las piezas clave en el sistema del DT. En un fútbol tan sistemático, Vallejo fue el sueño de las condiciones necesarias para romper con los esquemas del rival y lo demostró en cada partido. Vertiginoso, rápido y atrevido, pero además, mostró un carácter y una templanza que sorprendió a todos. Por algo, al término del Campeonato, lo vinieron a buscar los grandes equipos.
Papa, priorizó la solidez defensiva como aspecto a mejorar y lo pudo lograr. A partir de ello, apostó en zona más ofensiva con futbolistas que brindaran mayor intensidad y que sean más dinámicos, tanto para defender como para atacar, a modo de contemplar las características de sus futbolistas con su estrategia de juego. Un aspecto, que también pudo conseguir.
ABEL, EL REFERENTE
Abel Hernández, se vistió de goleador del Campeonato anotando 26 goles en la temporada. Una bestialidad. Abel, es un goleador de raza que ha dejado su huella en las redes adversarias de las mejores ligas del mundo. De trayectoria envidiable. Un delantero de área, con jerarquía internacional. Que supo batallar contra las lesiones como su mayor oponente. Y claramente, en este 2025, logró dejar atrás estas adversidades y, Liverpool, se vio beneficiado en todo sentido.
Es que Abel, en Liverpool, anheló reconciliarse con el fútbol y con las redes, pero sobre todo, con la regularidad. Sus números se despejan por sí solos. No solo se vistió de referente sino que se volvió imprescindible para el esquema del entrenador.
LA CLAVE
El funcionamiento colectivo. Liverpool, fue un equipo que no destacó tanto por individualidades sino por su trabajo a rajatabla en líneas generales. El orden para jugar, atacar y defender fue el factor indispensable para un equipo que peleó hasta el final.
Liverpool, se transformó en un equipo intenso, dinámico y competitivo, que se revolucionó desde lo anímico, emocional, pasando por lo físico hasta lo futbolístico. Pero, más allá de estas condiciones mencionadas, también ha demostrado carácter y una personalidad fuerte para los partidos cruciales. El equipo de Papa, con un fútbol moderno, logró el torneo Apertura y, una vez más, se metió en la definición del Campeonato Uruguayo, aunque, sin poder obtener el premio mayor.
Volvió a clasificar a la Copa Libertadores y ya son ocho presencias en copas internacionales en los últimos ocho años y diez títulos en los últimos seis años. Esto último, habla por sí solo de la actualidad de Liverpool, una institución que se transformó como club y cambió su propia historia.
José Luis Palma, actual presidente negriazul, construyó durante dos décadas un modelo de gestión implacable, bajo un trabajo estricto y profesional, que se basó en diferentes métodos y factores. Aunque, sin dudas, uno de ellos ha sido imprescindible para alcanzar el éxito. ¿Cuál de todos? El valor que Palma le ha dado a su producto más genuino: sus propios jugadores.
El nuevo presidente negriazul fue reconstruyendo una institución bajo un nuevo plan y con un firme propósito fue imponiendo un cambio radical en la institución. A tal punto, que lo transformó en un club modelo para el fútbol uruguayo. En un verdadero ejemplo para las demás instituciones locales.
Liverpool, el club que naturalizó el éxito.
